
Las semifinales del WGC Accenture Match Play enfrentarán a Hunter Mahan contra Ian Poulter y a Matt Kuchar frente a Jason Day…
Es cierto, faltan McIlroy, Tiger, Donald, Rose… Ni rastro del top ten mundial en Arizona. Sin embargo, cualquier de estos cuatro jugadores hubiera estado en una quiniela realista de posibles semifinalistas.
Son especialistas del match play en estado puro. Fieras del uno contra uno. La mayor sorpresa es la presencia de Jason Day. Y no tanto porque el australiano no haya demostrado que es un espléndido competidor como porque no atravesaba por su mejor momento de forma.
En cuanto a los otros tres, chitón. Son los mejores en esta especialidad. Y así lo demuestra la historia reciente. Si el golf se disputara match play a lo largo del año, Poulter, Kuchar y Mahan estarían entre los cinco primeros del mundo. No es una predicción descabellada. Son los putts más determinantes del circuito en esta modalidad. No sólo meten muchos. Además, meten cuando hay que meter.
Poulter ganó a Stricker en el hoyo 16 por 3 y 2. Pero en realidad ya lo había derrotado en el hoyo 3. Así es el inglés. El norteamericano había pegado un golpe sensacional desde la calle y tenía una oportunidad de birdie de dos metros. Poulter pegó un mal tiro y se dejó un ‘putt-montaña-rusa’ de más de 13 metros. Poulter la metió y Stricker falló. Se ponía uno arriba, pero el partido ya estaba en el bolsillo. “Nunca piensa que está fuera de posición o que no tiene opción de ganar el hoyo. No es muy brillante en nada, pero es el más determinante”, asegura su rival de semifinales Hunter Mahan. El record de Poulter en match play, contando todas las competiciones, es de 19 victorias, 3 derrotas y dos empates. Poco más se puede añadir.
Mahan al fin conoció el hoyo 18. Webb Simpson llevó al límite al texano, pero acabó cediendo. Será una final anticipada. Mahan-Poulter. Tremendo. Suena casi a batalla mitológica. Mahan no pierde un partido desde que Kaymer lo eliminó en 2011. Son 14 victorias consecutivas. Y lo que aún impresiona más. Acumula 135 hoyos sin ir por detrás en el marcador. Concretamente, desde el hoyo 4 de la segunda ronda del año pasado ante Yang. Impresionante. Su putt es irresistible.
Jason Day es la gran sorpresa. Eliminó a Graeme McDowell, otro jugador al que a nadie habría extrañado verlo en las semifinales. No fue un partido para el recuerdo. Una lucha de poder a poder. Repartieron errores y aciertos. El putt de G-Mac, legendario en muchos momentos, no apreció ayer cuando más lo necesitaba el irlandés. Tuvo dos opciones en el 17 y 18 de menos cinco metros y no metió ninguna.
Kuchar es el asesino silencioso. Parece inocuo porque siempre está riéndose, pero no da opciones. Es una roca. Nunca falla y a poco que le acompañe el putt resulta casi imbatible. No marcha por debajo desde el hoyo 5 de su partido inaugural contra Fujita. Si se pone por delante te agarra y ya no te suelta. Es un férreo marcador. Es favorito ante Jason Day. No olvidemos que en los dos últimos años perdió antes los dos ganadores: Donald (2011) y Mahan (2012).


