Inicio Grandes Circuitos La guerra de la distancia se aplaza hasta 2030
No habrá cambios en el protocolo de pruebas de bolas al menos hasta enero de ese año

La guerra de la distancia se aplaza hasta 2030

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Bandera del PGA Tour © PGA Tour
Bandera del PGA Tour © PGA Tour

La batalla por la distancia en el golf ha entrado en una nueva fase. The R&A y la USGA, los dos grandes organismos rectores del golf mundial, han emitido este miércoles un comunicado conjunto con el PGA Tour y el DP World Tour para anunciar que no habrá cambios en el sistema de pruebas de las bolas hasta enero de 2030. O dicho de otro modo: el esperado y polémico ‘rollback’ de la bola queda, como mínimo, aparcado durante los próximos años mientras se estudian nuevas alternativas.

La decisión llega después de meses de conversaciones y consultas con la industria, los circuitos profesionales y diferentes actores del juego. En el comunicado, The R&A y la USGA recuerdan que llevan ocho años alertando sobre el aumento constante de la distancia y sobre las consecuencias a largo plazo de no actuar frente a esta tendencia.

La idea inicial de los organismos rectores pasaba por modificar el llamado Overall Distance Standard (ODS), el estándar que regula cómo se prueban las bolas de golf. Ese cambio estaba planteado en dos fases, con una primera implementación en 2028 para el golf de élite y una segunda en 2030 para el resto del mercado. Sin embargo, las respuestas recibidas durante el proceso de consulta han inclinado la balanza hacia una aplicación en una única fecha: 2030.

No es el único motivo del frenazo. El comunicado reconoce que las conversaciones mantenidas entre The R&A, la USGA, el PGA Tour, el consejo asesor de jugadores del PGA Tour, el DP World Tour y otros representantes del sector han dejado tres conclusiones importantes sobre la mesa.

La primera, que la distancia sigue creciendo en el nivel de élite. La segunda, que los propios circuitos tienen dudas de que el nuevo método de pruebas del ODS vaya a conseguir el efecto deseado. Y la tercera, quizá la más relevante, que existe una voluntad colectiva de estudiar enfoques alternativos que puedan tener un impacto más real en el crecimiento futuro de la distancia sin provocar una ruptura excesiva en el mercado global del golf.

En ese contexto, The R&A y la USGA se tomarán más tiempo para evaluar las posibles opciones. Los organismos rectores aseguran que trabajarán estrechamente con el PGA Tour, el DP World Tour y sus jugadores para revisar, probar e implementar soluciones que afecten de manera significativa a la distancia en el golf de élite.

El objetivo, según explican, es evitar que el golf profesional se convierta en un juego demasiado unidimensional y seguir dando valor a la creación de golpes, la estrategia y la variedad de recursos. Es decir, preservar una parte esencial del juego frente a la tendencia creciente de campos cada vez más largos, drives cada vez más poderosos y diseños sometidos a una presión constante.

La frase clave del comunicado es clara: *no habrá ningún cambio en el enfoque de pruebas del ODS hasta enero de 2030* mientras se analizan estas nuevas opciones. Esto supone un punto de inflexión importante en uno de los debates más sensibles del golf moderno.

The R&A y la USGA no renuncian a actuar sobre la distancia. Al contrario, insisten en que el problema existe y que sigue creciendo. Pero el mensaje lanzado junto al PGA Tour y el DP World Tour deja claro que el camino previsto hasta ahora no está cerrado y que se abre un periodo de negociación, pruebas y posibles alternativas antes de tomar una decisión definitiva.

El comunicado termina con una declaración de confianza conjunta. The R&A, la USGA, el PGA Tour y el DP World Tour aseguran estar comprometidos a trabajar de forma colaborativa, junto con otros actores clave del sector, para garantizar la salud a largo plazo del juego. La conclusión es evidente: la guerra de la distancia no ha terminado. Simplemente, entra en una nueva pantalla. Y el calendario marca ahora una fecha fundamental: enero de 2030.