¿Llegará el día en el que los jugadores cobren por jugar la Ryder Cup? La pregunta aún no tiene respuesta, pero desde luego da la sensación de que cada día estamos más cerca de ello. Según ha desvelado Golfweek, los jugadores y capitanes de la Presidents Cup, de ambos equipos, han cobrado 250.000 dólares por participar en las ediciones de 2022 y 2024.
Según se tenía entendido, hasta ahora recibían 150.000 dólares que jugadores, capitanes y asistentes debían destinar a una organización benéfica a su elección. Sin embargo, a partir de 2022 se incrementó la cantidad en 100.000 dólares y se eliminó la cortapisa. Es más, se califica esta remuneración como un estipendio, es decir, en teoría es para compensar los gastos generados por los participantes en la Presidents. Obviamente, un cuarto de millón de dólares está muy por encima de los gastos que se puedan originar en una competición de este tipo.
Hay que recordar que la decisión de cobrar o no en la Ryder Cup fue uno de los asuntos más polémicos en la pasa edición disputada en Italia. El debate arrancó a colación de la gorra de Patrick Cantlay, o más bien el hecho de no llevarla durante la competición. Se entendió como un gesto de protesta y reivindicación para que los golfistas recibieran un pago por participar en esta competición, aunque Cantlay negó esta interpretación.
Sea como fuere, hace tiempo que se viene hablando de esta posibilidad. Hay jugadores, como Jon Rahm, que han manifestado en muchas ocasiones que siempre jugarían gratis en la Ryder Cup, que no necesitan recibir un dinero, aunque también hay otros que consideran que algo debería recaer en ellos a la vista de la enorme cantidad de beneficios que se obtiene de esta competición.
Es la primera vez que se reconoce que un jugador cobra dinero a fondo perdido, sin necesidad de justificarlo, en una competición por equipos. Ya está haciendo en la Presidents y la pregunta ahora es si se acabará haciendo en la Ryder Cup.



