Jiménez y Larrazábal destrozan Mission Hills con un -9 en el día y lideran la Copa del Mundo con cuatro golpes de ventaja
Aún deben estar frotándose los ojos los afortunados que esta mañana en China hayan decidido seguir el partido de los españoles. Imagínense esta conversación: "Vamos con ellos que Jiménez me cae bien, es un tipo simpático que juega al golf como los ángeles y, ese chico, Larrazábal, me han dicho que cuando se pone a hacer birdies no para…".
Los que hayan tenido esta feliz ocurrencia ya pueden almacenar en lo más profundo y seguro de su cerebro la magistral clase de golf (modalidad foursome) que han ofrecido Miguel Ángel y Pablo, Pablo y Miguel Ángel…
Esta pareja de españolitos se han marcado un -9 en el día, un auténtico destrozo al recorrido de su buen amigo José María Olazábal. Seguro que el jugador vasco ya se ha puesto en contacto con ellos para 'pedirles explicaciones'. Cualquier -9 entra en el capítulo de tarjetón, se acerca al récord del circuito Europeo, pero si además añadimos que se ha realizado en foursomes, resulta que casi, casi, hablamos de ciencia ficción.
Su actuación ha sido sencillamente estratosférica. No se habla de otra cosa. Para que se hagan una día, le han sacado cuatro golpes al segundo mejor del día: Suecia y ¡14! a Gales, que cierra en estos momentos la clasificación.
Pablo y Miguel Ángel, Miguel Ángel y Pablo han tenido dos momentos estelares: Han arrancado con birdie en el 2-eagle en el 3 y después han tenido una sucesión de birdies entre el 10 y el 14. El único bogey ha llegado en el hoyo 15 y se han recuperado rápidamente en el 16 con un birdie.
El grado de compenetración que hace falta para realizar semejante exhibición es extraordinario.
España lidera con autoridad la Copa del Mundo. Después de la segunda jornada marcha en cabeza con -17, cuatro golpes menos que Alemania y Australia y cinco menos que Suecia. Las tarjetas de Jiménez y Larrazábal son para enmarcar: 64 y 63 golpes.
Mañana habrá una nueva jornada de fourballs y el domingo terminará con otro foursome.
Así describía la actuación Miguel Ángel Jiménez: "La verdad es que nos hemos compenetrado muy bien, aunque quizás lo más importante es que nos hemos divertido mucho en el campo".
Felices ellos y felices los que hoy andaban detrás de las cuerdas siguiendo la bandera española.


