Tenía que ser el gran protagonista. Quién si no. Carlos Alcaraz. Eso sí, una victoria para la historia contada a nuestra manera, diferente, con datos curiosos, conclusiones distintas, algunas sorprendentes, otras no tanto.
Aparecen reflexiones viejunas, anécdotas de un niño dando bolazos en una pared de Triana. Nos ponemos filosóficos con el nuevo tenis, sacamos pecho por España y divagamos por aguas tan procelosas como el calendario zaragozano, el rugby, la literatura en el deporte, alguna serie, el fútbol sala o la redes sociales.
Es La Tasca. Algo tan inabarcable como pretendidamente divertido.



