La parisina Agathe Laisné (-16) ha conquistado este domingo la primera victoria de su carrera en el Ladies European Tour. Ha ganado el Ford Women’s New South Wales Open en el Wollongong Golf Club de Australia y ha desbloqueado una nueva pantalla en su incipiente palmarés.
Tiene 26 años y siempre ha sido una de las grandes promesas del golf galo, aunque los resultados de los últimos años se empeñaran tozudamente en dejarla en un segundo plano. Quizá el mayor obstáculo de su carrera ha sido precisamente su enorme talento y las altas expectativas que la han llevado a intentar saltar las vallas de cuatro en cuatro.
Laisné jugó su primer Evian Championship con apenas 15 años por una invitación. Eso son expectativas y lo demás tontería. Con 17 jugó el Evian por segunda vez y sólo un año más tarde había disputado ya el British Open. Éste último, por cierto, no se lo regaló nadie, se clasificó tras ganar el Campeonato de Europa Amateur. Es decir, aún no había empezado la universidad en Texas y ya había jugador tres Grandes.
Su cuarto torneo también fue un major, para el que se clasificó por la previa. Fue el US Open de 2020. Todavía no se había hecho profesional y ya tenía cuatro Grandes disputados. Además, en ese 2020 conquistó, todavía como amateur, dos triunfos en el LETAS, uno de ellos en España, en el Santander Tour de Lauro. Iba disparada como un cohete.
Las expectativas nunca fueron pequeñas con Laisné. De hecho, tras pasar por Texas y convertirse en la tercera mujer de la historia de los Longhorns en ganar el título de conferencia, se sacó la tarjeta del LPGA Tour al primer intento por la Escuela, al poco de hacerse profesional. Seguía creciendo como la espuma. Más expectativas.
Fue ahí donde chocó con un muro. El LPGA se le atragantó. Disputó 18 torneos y falló 15 cortes en 2022. Bajó al Epson Tour y lejos de hundirse, volvió a sacar su mejor golf. Logró una victoria y regresó a la élite por la vía rápida. Sin embargo, nuevo batacazo en la liga mayor. En 2024 disputó 18 torneos y falló 16 cortes. Varapalo. Hasta es su gran muro, por supuesto más psicológico que otra cosa.
En 2025 en el Epson firmó dos terceros puestos, curiosamente en el primero y último de los torneos del año. Sin embargo, fue insuficiente para lograr el ascenso. Fue entonces cuando tomó una decisión en su carrera. Los escalones se suben de uno en uno. Decidió buscar otro camino para asaltar su sueño del LPGA Tour. No disputó la Escuela americana, sino que apostó por la europea. Se fue a Marruecos a sacar sus derechos de juego del LET y lo consiguió acabando novena en la Final. Ahora, dos meses después de aquello ha logrado su primera victoria en el Ladies European Tour. Es otro camino, más largo, pero seguramente el más sólido y exitoso.
Nadie le ha regalado la victoria a Laisné en Australia. Básicamente porque le tocó jugar en el peor turno el jueves y, aún así, ha conseguido alzarse con el triunfo el domingo. Lo ha hecho con una vuelta de 65 golpes, con cinco birdies, un eagle y un bogey, mostrando una enorme determinación en el tramo final. Ha vencido la que ha jugado mejor y ha tenido la sangre más fría.
También ha contado con cierta colaboración de la amateur coreana Soomin Oh (-15), otro proyecto de jugador excepcional. Altísima y larguísima, se había perfilado como la gran favorita al triunfo con un parcial imponente de ocho birdies en once hoyos, del 4 al 14. Su victoria parecía inevitable. Era un historión. Tiene sólo 17 años y un futuro arrebatador. Es la undécima mejor golfista del mundo amateur, ha estado ya en el top 10 y va a disputar en abril su segundo Augusta National Women’s Amateur. El futuro es suyo.
Su presente, sin embargo, puede esperar. Al menos, su primer triunfo en el LET. Dos bogeys en los hoyos 16 y 18, éste último un par 5, le abrieron la puerta de par en par a Laisné. Siempre se abre una puerta cuando otra se cierra. Oh se queda sin la victoria y sin la gran historia, aunque demostrando que estamos ante de una de las grandes promesas del golf femenino. Veremos si acaba saltando los escalones de cuatro en cuatro o su camino es más lineal. Los dos métodos son perfectamente válidos. Que se lo digan a Laisné.
En cuanto a las españolas, Harang Lee (-5) ha sido la mejor clasificada en esta semana extraña y pasada por agua en Australia. Ha terminado con una vuelta final de 7 golpes, puesto 33º. Tras empezar con birdie, la vuelta se le torció con tres bogeys en los primeros nueve, pero reaccionó de maravilla con otros tres birdies en los nueve segundos. Buena semana para poner se marcha la temporada para la cántabra. Mientras, Marta Sanz (+6) ha cerrado la clasificación con un mal fin de semana.
La pareja de australianas que mandaban en la clasificación tras la tercera jornada, Hannah Reeves y Kelsey Bennett, tuvieron un duro domingo (72 y 71 golpes, respectivamente) y pronto se quedaron sin opciones de triunfo. Tienen todo el futuro por delante. Que se lo pregunten, si no, a Laisné.



