
Natalia Escuriola (-2) fue la única jugadora amateur que venció al campo en la primera jornada del Tenerife Open de España. Pero su vuelta, en realidad, venía siendo muy parecida a las de Nuria Iturrios (+1), Luna Sobrón (+1) y Silvia Bañón (+3), o incluso más peliaguda todavía si nos referimos al resultado…
Porque la castellonense venía tres arriba a falta de cuatro hoyos. Y además venía también de fallar cuatro opciones de birdie casi consecutivas desde distancias entre los dos y tres metros. Entonces, en el green del 15, se hizo la luz: Escuriola embocaba un putt de unos seis metros y todo cambiaba. Aún embocó otros dos putts desde distancias similares en los hoyos 16 y 17 (un purito detrás de otro) y, lo que es aún mejor, terminaba con un eagle en el 18 que se había dejado casi dado… Un parcial de cinco menos en los últimos cuatro hoyos que le daba la vuelta por completo a la situación.
Es, por supuesto, la primera vez que finaliza de esta manera una vuelta de golf. Y aunque su carrera profesional ni siquiera ha comenzado, cabría preguntarse cuántas veces volverá a sentir algo parecido. Seguramente no serán muchas, para qué engañarse. No es algo al alcance de Natalia ni de nadie.
Pero pase lo que pase en la jornada del corte, esta joven jugadora española ya tiene algo valioso e inolvidable que llevarse de su experiencia en el Open de España. Hay que anotar, en todo caso, que la actuación del grupo de amateurs españoles está siendo notable: Todas han dado la talla en la primera ronda y van a luchar cara a cara con el Golf Costa Adeje el viernes por meterse de cabeza en el fin de semana.


