– A nadie le puede extrañar que esta semana se describa a Azahara Muñoz como jugadora local. Al fin y al cabo, nació en San Pedro de Alcántara, a tiro de pierda, y en el Real Guadalhorce Golf Club echó una buena parte de los dientes cuando era una niña. Sin embargo, a ella sí le extraña y no lo comparte. «Sí, es cierto que jugué mucho aquí de niña, pero la última competición fue cuando yo tenía 16, un Interclubs… Han pasado más de 20, así que local, local, no sé yo. Los greenes han cambiado mucho, aunque es verdad que conforme lo iba jugando iba recordando aquellas rondas de niña. Es curioso cómo funciona la memoria en el golf y lo pronto que vas recordando hoyos y golpes», señala.
Azahara ha empezado con una buena vuelta de 70 golpes. No le pone peros, aunque es cierto que llegó a ir con -4 y algún sabor de boca raro se queda al final. Ha jugado muy bien, ha pegado buenos golpes y se ha quedado a un dedo de terminar los nueve primeros hoyos con un parcial de cinco menos. La malagueña desvela que es la tónica de todo el año. «Siento que he jugado bien, el swing estaba bien, me he visto muy bien en los torneos, pero los resultados no han terminado de acompañar. Así es este deporte, nada que nos deba extrañar». Esa es una de las razones por las que ha decidido no jugar la escuela. Se ve bien y está convencida de que puede salvar la tarjeta con los torneos que le correspondan por su tarjeta condicional.

– De local a local y tiro porque me toca. A todos nos extrañaría catalogar a Shannon Tan de jugadora local. Sin embargo, no está muy lejos. ¿Hasta qué punto tiene ganas la singapurense de ganar el orden de mérito del Ladies European Tour? Tomen nota: de China se vino directa a Málaga sin pasar por su casa… Y eso que estaba al lado. Vamos, que lleva en Guadalhorce desde el martes de la semana pasada, jugando todos los días un mínimo de 18 hoyos, a veces incluso más, y echando una hora y media en el putting green. Sí, también todos los días. ¿La consideramos, pues, local?
– El duelo por el orden de mérito entre Shannon Tan y Mimi Rhodes se ha saldado con un empate técnico, lo que favorece a la golfista de Singapur, que va por delante en el ranking. Las dos han hecho -1. Eso sí, mucho ojo con la vuelta de Rhodes. Su tarjeta ha estado absolutamente condicionada por el resultado de nueve golpes (cuádruple bogey) que ha hecho en el 12. Ha sufrido un terrible cortocircuito al borde de green. Parecía un Tin Cup. Cada approach que hacía le volvía a los pies. Un drama. Eso sí, hay que darle la vuelta. Con un hoyo de ese calibre ha hecho una menos. Si no hubiera tenido ese accidente habría terminado líder o rondando la cabeza. Hay que contar con ella.

– Y hablando de locales, Rhodes, criada en La Cañada, Guadiaro, en cierto modo lo es, otro que se ha dejado ver por Guadalhorce ha sido Miguel Ángel Jiménez. Enorme el malagueño. Tras su fantástica temporada en el PGA Tour Champions, se ha pasado para ver a las chicas, tal y como hace casi siempre que puede. Óle por Miguel. Ha seguido el partido de Azahara y se han fundido en un gran abrazo. «Le doy las gracias a Miguel porque es un crack. Siempre viene a vernos. Me hace mucha ilusión, aunque reconozco que cuando lo veo me pongo un poco nerviosa», decía entre risas.
– Ovación cerrada también para la primera ronda de Harang Lee (-2) en Guadalhorce. La cántabra, que lleva en la bolsa al profesional Javier Sainz, ha dado una exhibición con los hierros. «Jamás en mi vida había visto tantas flechas seguidas en una vuelta», confesaba Sainz. El driver sigue sin estar del todo bien, pero su juego continúa progresando. Está a punto de caramelo de dar un buen pelotazo.
– Hablando del driver, mal día de Paula Martín (+3). La madrileña ha sufrido mucho desde el tee. Le ha costado cazar calle y ha jugado en muchas ocasiones desde fuera de posición. Además, con los hierros no terminaba de ajustar las distancias, quedándose corta en ocasiones, como en los hoyos 5 y 8, que son casi sentencias de muerte.



