
María Hernández nunca ha tenido problemas para dejarla cerca de bandera. Es su gran virtud. Pega recto desde el tee y se maneja con los hierros con una precisión de vértigo. Su dolor de cabeza estaba en los greenes. Demasiados putts cortos fallados. La navarra se puso manos a la obra. Ha estado trabajando en las últimas semanas dos cosas: apuntar mejor y pasar el palo. El tratamiento está dando frutos. La semana pasada firmó su mejor resultado (20º) en Estados Unidos y ha empezado el Open de España con un vueltón de 64 golpes. El turno de mañana ha terminado y María es la primera líder del torneo con -7, una menos que Laura Davies, Carin Koch y Alison Walshe…
María nos cuenta su fórmula mágica. “Nunca he apuntado demasiado bien, sin embargo pienso que soy buena leyendo los greenes, así que he empezado a trabajar en un par de cosas para arreglarlo. Para apuntar pido ayuda a mi caddie. Se pone detrás y me dice cuándo estoy apuntando bien. Esto sobre todo me da más confianza. Lo otro en lo que estoy trabajando en los entrenamientos es a patear sin hacer backswing, sólo hacia adelante, para sentir mejor que pasa el palo y no me quedo parada”, explica. Su caddie, por cierto, es Alfonso Gutiérrez, profesional español que juega el Circuito Nacional y que está adscrito a Añoreta. Es la primera vez que le hace de caddie a María. Una parte del éxito es suya.
Por lo visto hoy, el trabajo está dando muy buenos frutos. María ha dejado la mayor parte de sus golpes a unos dos metros del hoyo y no ha fallado ninguno. Sus segundos nueve hoyos (los primeros nueve porque empezó por el 10) han sido extraordinarios: 29 golpes, seis birdies y tres pares. Y esta exhibición tiene aún más mérito si tenemos en cuenta que lo ha hecho delante de Laura Davies y Lee-Anne Pace, sus compañeras de partido. Ambas están peleando por ganar el Orden de Mérito europeo.
María tenía una segunda batalla que ganar en este Open de España y también parece que lo está consiguiendo. Ha llegado a este punto de la temporada algo saturada. Tiene ganas de tomarse un respiro y, sobre todo, desconectar. Nos contaba en el putting green el miércoles que está deseando llegar a Pamplona, su casa, y hacer otras cosas. “Me encanta el rafting y estoy deseando hacerlo”, señala. De momento, el rafting puede esperar. Está claro.
Flamingos se ha dejado hacer hoy. Era un buen día para hacer pocas. La pasada madrugada ha caído una buena tormenta sobre esta zona de la Costa del Sol y el campo estaba muy receptivo. Los greenes blandos han permitido a las jugadoras ser agresivas y se han visto muchos birdies. No ha hecho nada de viento y el cielo ha estado algo cubierto, por lo que tampoco hacía calor. Ha lloviznado algo durante la mañana, pero nada importante.
Laura Davies es una de las que se ha aprovechado de estas condiciones. Su seis bajo par de hoy la coloca como una de las favoritas al triunfo, especialmente por la ambición que tiene de ganar el Orden de Mérito y de llegar a las cien victorias. Tiene 75. “Sería una bonita cifra, pero creo que el tiempo juega en mi contra”, comentaba la jugadora de 46 años.
Azahara Muñoz (-3) y Tania Elósegui (-2) han secundado a María en la clasificación. A falta del turno de tarde, van a estar rondando el top ten. Es un buen comienzo, pero ninguna de las dos estaba satisfecha. Azahara era consciente de que el día estaba para hacer un resultado mejor y Tania no termina de estar a gusto con su manera de golpear a la bola.
La malagueña ha recibido el apoyo de su gente. Una buena legión de amigos y familiares la han acompañado durante su ronda. Por momentos, pareció que iba a saltar la banca. En su séptimo hoyo se ponía -3, jugando muy bien y metiendo putts. Pero falló un putt de par corto en el 17 y algo cambió. “A partir de ahí no ha sido igual. He tirado los putts con miedo, muy parada y se me quedaban cortos. Ha sido una pena”, afirma. En el hoyo 1 salvaba un gran par después de irse al agua y hacía birdie en el 5. Pero los putts que al principio entraban ya no lo hicieron. Su juego con los hierros es sublime. Prácticamente en todos los hoyos las dejaba más cerca que Tania y Christina Kim. Su caddie, y profesor, Fernando, daba su particular visión. “Nos cuesta leer los greenes cuando está nublado”, explica.
Tania definía su vuelta como “regular”. Ha metido muy buenos putts y ha aprovechado muy bien los pares 5. Uno de los golpes del día ha sido su madera
3 en el hoyo 6. Soberbia. Se dejaba un putt de eagle de tres metros, que no entraba. Ha pateado bien, con algunos tubos importantes, como en el 2 o en el 4, pero no le está pegando bien a la bola. “No estoy bien con los hierros y no las estoy dejando cerca. No ha sido un desastre, he salvado el resultado, pero tengo que mejorar”, afirmaba.
Christina Kim (-3) compañera de partido de las españolas ha tenido de todo en su vuelta. No le ha pegado bien a la bola, con un swing muy particular, pero ha conseguido hacer resultado, salvando sus situaciones más difíciles y sacando petróleo de cada opción de birdie.


