Pablo Larrazábal (-11 con una tarjeta de 67 golpes) se ha marcado una jornada de sábado de antología en el Open de Francia…
No sólo no le ha podido la presión de salir como líder en el último partido, sino que además ha sido él quien ha terminado metiéndosela a la impresionante nómina de jugadores que, apretando de lo lindo desde el principio, no ha sido capaz de intimidar al joven español.
Colin Montgomerie (-8), Soren Hansen (-8) y Lee Westwood (-7) todavía van a tener que luchar mucho si quieren ganar, por no hablar de Ángel Cabrera (-2) que ha enterrado sus opciones de victoria con su 74 de hoy.
Así tiene aún más mérito. Pablo ha aumenado su ventaja en el liderato ante grandes jugadores que, además, han jugado de un modo excelente durante muchos hoyos esta jornada. Pero Larrazábal ha ido a lo suyo, con un plan bien trazado, jugando de maravilla desde el tee con los hierros 2 y 3 o con la madera, y rematando desde la calle con golpes sublimes como el del hoyo 17, donde la dejaba dada para birdie desde unos 145 metros.
Realmente no ha llegado a pasar serios apuros en ningún momento del recorrido, dejándose incluso por el camino alguna opción más de birdie razonable. Su ventaja detres golpes no asegura nada, qué duda cabe, pero sí nos agarramos a las matemáticas sí se puede afirmar que una vuelta de par podría bastarle, incluso, para ganar…
Larrazábal, que se metió en este torneo ganando la previa del lunes, sólo ha cometido seis bogeys en 54 hoyos (hoy sólo uno) y es líder en el Golf National de París desde el mismo jueves. En realidad, es sencillo decir que ya nos basta con lo que ha hecho hasta aquí… Así que lo diremos: nos basta con lo que ha hecho hasta el sábado. No se equivoquen, no es una postura conformista, es saber vivir el momento a sabiendas de que será el propio Larrazábal quien no se conforme… A partir de ahora, ojalá que siga disfrutando y pueda darse la opción de ganar o, al menos, de conseguir un puesto ahí arriba que le concedería automáticamente la tarjeta del circuito para 2009 y le dejaría a tiro de piedra del Volvo Masters de Valderrama.
Comentábamos ayer que el barcelonés necesitaba mejorar sus prestaciones el fin de semana, porque ya había demostrado sobradamente que tenía juego para estar con los mejores. dicho y hecho: hoy sólo cuatro jugadores han sumado menos golpes que él, y además ha jugado su mejor sábado de la temporada, igualado con el del Open de Gales, donde también hizo 67 en un par 71.
Al margen de la exhibición de Pablo, la jornada no ha sido especialmente favorable al resto de los jugadores españoles. Ignacio Garrido (-3) ha entregado un 73 que le coloca en decimocuarta posición, mientras que Alejandro Cañizares (-3) sí conseguía jugar bajo par y se ha dejado todavía serias opciones de top-ten.
José Manuel Lara (PAR) ha perdido algo de terreno; Álvaro Quirós (+1) también jugó bajo par (70 golpes), pero necesitaba más viniendo de tan atrás. Suneson (+2) no ha podido mantenerse hoy con los mejores. Jiménez (+5) y Gonzalo Fernández Castaño (+7) se desfondaron en los segundos nueve hoyos.


