Este lunes 2 de junio se han celebrado las últimas previa del US Open Championship. Un abierto en toda regla. El torneo con la bolsa de premios más alta del mundo y donde pueden clasificarse un menor de edad o un dentista. Lo único que necesitas es jugar muy bien al golf y tener el don de la oportunidad de tu lado. Es decir, jugar el mejor golf de tu vida en el día indicado.
Participaron 732 jugadores en diez clasificatorias por todo estados Unidos para 47 puestos. No lo consiguió ningún español. Pablo Ereño, que jugó en Valencia, California, se quedó a cinco golpes. Algo más lejos estuvo Samuel Espinosa, que compitió en Ohio. Como saben, David Puig causó baja antes de empezar por sus problemas de espalda.
Hay historias de todo tipo y condición. Seguramente, la más impactante es la de Matt Vogt, un muy buen jugador de golf en su época universitaria que no llegó a pasarse a profesional y que no vive de este deporte. Tiene 34 años y trabaja en una clínica de odontología. Sí, es dentista. Vive en Indianápolis, aunque nació y creció a media hora de Oakmont. De hecho, fue caddie allí durante varios años. Insistimos, juega al golf de cine, de lo contrario no habría conseguido su plaza para el US Open. De hecho, este mismo año ha ganado el PGA Indianápolis Open. Sin embargo, de ahí a meterte en el US Open media un abismo. «Sabía que podía conseguirlo», señaló emocionado nada más acabar. La mejor sonrisa del US Open.
Otra de esas historia que siempre deja esta previa es la de Mason Howell, un joven de 17 años que ganó su previa con dos vueltas de 63 golpes y sin cometer un solo bogey en 36 hoyos. Probablemente, la inconsciencia de la juventud. Entrará en la universidad el próximo año.
También se ha clasificado Ryan McCormick. Será su primer Grande. Es jugador del Korn Ferry Tour, un veterano sin excesiva suerte. Hace unos meses fue protagonista de una historia muy curiosa. Durante una vuelta de golf en el Korn Ferry Tour decidió sellarse la boca con esparadrapo. El objetivo era tener una actitud mejor en el campo, evitando sobre todo hacer sangre sobre sí mismo después de los malos golpes. Ahora jugará el US Open. No sabremos si recurrirá a la misma técnica en Oakmont.
Además, han logrado su pase a Oakmont jugadores como Ben James, uno de los mejores amateurs del mundo que repite clasificación por segundo año consecutivo, los mexicanos Roberto Díaz, Álvaro Ortiz y Emilio González, el argentino Emiliano Grillo, los ‘DP World Tour’ Norgaard, Wallace, Olesen y Perez o Cameron Young. Éste último lo consiguió en un desempate donde participaron cinco jugadores para una plaza. Entre los que se quedaron fuera en este playoff están Max Homa, Rickie Fowler o Eric Cole.
En cuanto a los jugadores de LIV Golf, la cosecha no ha sido especialmente brillante. El único que ha conseguido ya seguro su clasificación es Marc Leishman, aunque hay algún otro que tiene opciones, caso de Graeme McDowell, en la única previa que no se ha podido completar por mal tiempo. Está jugando en Florida. Allí está también Nicolai Hojgaard. De LIV se han quedado fuera Kokrak, Muñoz, Pereira o Uihlein, entre otros.
Por último, en esa previa que todavía falta por completarse, ahora mismo Luke Poulter está en puesto de clasificación para el US Open, el hijo de Ian Poulter.
Así las cosas, se acaban las opciones de estar en el US Open. Ya sólo queda el top 60 mundial el próximo lunes, una vía de acceso al alcance de muy pocos. En cuanto a los españoles, tendremos a dos representantes en Oakmont: Jon Rahm y Josele Ballester.



