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declaraciones de anthony kim en la previa del LIV Golf Hong Kong

Anthony Kim desvela su nueva ‘adicción’

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Vuelve LIV Golf y, sin duda, hay un protagonista que sobresale por encima de todo. No es otro que Anthony Kim. El flamante ganador en Adelaida regresa a la competición tras levantar el título en tierras australianas. El hombre del momento ha pasado por sala de prensa en la previa del arranque en Hong Kong.

El torneo se juega además en Hong Kong Golf Club y es uno de los campos más cortos del año en el circuito. Sin duda, un factor que ha de tenerse en cuenta y que le va como anillo al dedo al estadounidense.

Anthony Kim se ha ganado el respeto de rivales y amigos. Nadie sabe tan bien como él lo que ha pasado y lo que cuesta volver a levantarse. Ha sufrido numerosas y complicadas adicciones que le han hecho tocar el infierno a nivel personal y ahora va encontrando nuevas dependencias, más sanas claro. Hay uno que le ha hecho especial ilusión. El estadounidense reconoce que ha encontrado una nueva ‘adicción’ en ver a su hija salir corriendo al green para celebrar: “Ahora creo que soy adicto a que eso vuelva a pasar”. Se refiere, como no, a ese instante en Adelaida en el que su hija invadió el green para celebrar con él. Egoístamente —lo admitió así— fue uno de los momentos más especiales de su vida. Ha visto a las familias de otros jugadores correr al green, incluso bromeó con DJ presente en la rueda de prensa, pero para AK fue muy especial: “No hay nada que vaya a impedirme trabajar para llegar otra vez a ese punto”, remató. Esa frase, viniendo de Kim, hay que tenerla muy en cuenta.

Dustin Johnson, capitán y testigo privilegiado reconoce que está “súper orgulloso” por todo el trabajo y por todo lo que ha pasado, por verlo salir al otro lado y además hacerlo un domingo contra tipos como Jon Rahm y Bryson DeChambeau.

La otra idea que repite Kim, y que ya lleva tatuada en el discurso, es la del “1% mejor cada día”. Él mismo reconoce que “suena cursi”, pero que es su leit motiv. No está persiguiendo resultados, persigue hábitos. Contó que en Riad ya estaba jugando mejor de lo que notaba, pero no embocaba lo suficiente. En Adelaida reconoce que se juntó todo en los últimos nueve hoyos. Le ha preguntado a qué distancia está del 100% y ha dejado claro que no se puede despistar: “Para mí empiezo en cero cada día”. Cero cada mañana. Reinicio.

El detalle que más delata que va muy en serio llegó cuando habló de su descanso. Dos semanas fuera, viaje a Tailandia con la familia. Aun así, no se ha ido sólo a vivir la vida. La receta de su nueva adicción requiere constancia y mucho trabajo para que se pueda volver a repetir: “Probablemente pegué más bolas en Tailandia de las que he pegado en lo que va de año”. Vacaciones, sí, pero con el cubo al lado.

En paralelo, Kim insiste en que quiere algo más que un títulos. “Mis objetivos son más grandes que ganar un torneo”, aseguró. Cuenta que hace dos años, cuando se unió a LIV, era “literalmente terrible”, y que no quiere despertarse pensando que lo vivido fue un sueño y reconoce que su mujer ha sido su principal valedora: «Si ella no estuviera aquí es imposible que yo hubiera vuelto. Me convención de que lo que se me da bien es el golf y que puedo marcar la diferencia en la vida de otras personas» y añade: «Ver que otras personas cambian para mejorar su vida y la de su familia es una de las razones por las que quería volver a jugar al golf».