Una de las principales novedades de LIV Golf en 2026 será que los torneos, empezando esta semana por el estreno en Riad, se van a jugar a 72 hoyos en lugar de a 54. Trece días más de competición en el año. La medida ha generado una importante división de opiniones entre los jugadores de la liga saudí. De hecho, los dos principales pesos pesados de LIV en estos momentos, Jon Rahm y Bryson DeChambeau, piensan de manera diferente.
Rahm ha defendido siempre el cambio, prácticamente desde el mismo momento en el que entró en LIV allá por 2024. Este lunes, de hecho, se erigió en cabecilla de la propuesta. «Estoy contento con la modificación. Diría que fui una de las personas que empujó para que se hiciera. Así que, obviamente, estoy contento. Creo que cuanto más golf juguemos, mejor para los equipos fuertes y los jugadores fuertes», señaló.
No son pocos los jugadores que se han alineado con Jon. Sergio García ha dicho que no tiene ningún problema en jugar 72 hoyos, Lee Westwood considera que la medida tiene muchas más cosas buenas que malas, McDowell también ha apoyado la moción desde el principio y Dean Burmester cree que será beneficioso para preparar los Grandes.
DeChambeau, por su parte, prefería la fórmula de los 54 hoyos. Así lo dijo en unas declaraciones a Today’s Golfer realizadas hace un par de semanas durante la sesión de medios de LIV en Florida. «Sin duda, esta medida se aleja de lo que nos habían dicho inicialmente que iba a ser. Hay cierto movimiento que, diría, a todos nos ha interesado, y nos preguntamos: “¿por qué ese movimiento?”. Porque nos dijeron que iba a ser esto. Así que eso definitivamente nos ha hecho tener pensamientos diferentes al respecto», señaló. Es decir, lo que viene a Decir DeChambeau es que una de las razones de fichar por LIV Golf era porque se jugaba a 54 hoyos y ahora, de pronto, lo han cambiado…
En este sentido, respecto a su futuro en la liga se volvió a mostrar bastante enigmático, tirando a huidizo. «Tengo contrato para este año y lo cumpliremos. Ya veremos qué pasa después. Mira, son 72 hoyos, ha cambiado, pero seguimos entusiasmados por jugar como profesionales y jugar por lo que estamos haciendo y viajar por todo el mundo. Creo que va a ser genial para nuestro equipo. ¿Es para lo que en última instancia firmamos? No. Se supone que deberíamos ser diferentes, así que ahora mismo estoy un poco indiferente con ello. Ojalá con el tiempo me pese de forma positiva, pero nunca se sabe. No estoy seguro. Nosotros no firmamos para jugar 72».
En el bando de DeChambeau están otros jugadores con peso como Paul Casey, que habría cambiado antes, por ejemplo, la salida a tiro, o Louis Oosthuizen, que considera los 54 hoyos como una seña de identidad y que el cambio a 72 va a dificultar las cosas porque hay muchos viajes y muy largos en la liga. Por cierto, resulta significativo que en el primer torneo del año en Arabia Saudí no haya una comparecencia de prensa prevista con Bryson DeChambeau en la previa del torneo.



