Inicio Grandes Circuitos LIV Golf La nueva varilla, 180 kilos en peso muerto y cinco millas más
Rahm desvela a Ten Golf el plan físico que arrancó en 2021 y que ha tenido importantes consecuencias

La nueva varilla, 180 kilos en peso muerto y cinco millas más

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Fue Spencer quien dijo en 2021 que el cuerpo de Jon Rahm ya estaba preparado para subir al siguiente nivel. Spencer es su preparador físico. Una persona de máxima confianza. Ocurrió poco antes de ganar el US Open.

¿Qué significa que su cuerpo estaba preparado? Muy fácil, que había luz verde para meterle más carga, más peso en los ejercicios sin riesgo de hacerse daño. Fue ahí cuando empezó la misión: elevar la velocidad de swing y de bola del León de Barrika. Adelantarse al futuro para no perder un ápice de competitividad.

El resultado, tres años después, es que Jon ha subido unas cinco millas de media su velocidad de palo y de bola. «Cuando empecé estaba en unas 118 millas de velocidad de swing, hace tres años estaba en 119-120 y ahora llegó a 122-123 sin forzar demasiado, después de calentar y en la cancha de prácticas. En cuanto a la bola, en 2021 estaba en 180-181 de velocidad media y ahora la media es 183-185, sin forzar. Este año en Adelaida, por ejemplo, en la cancha de prácticas, llegué a 191 millas por hora. Subir cinco millas es mucho. Está muy bien», cuenta satisfecho Jon a Ten Golf.

El trabajo específico de Rahm con Spencer en el gimnasio no consiste en mover o levantar todo el peso que su cuerpo le permite. Eso no tendría sentido porque en golf tampoco es necesario. Se trata de realizar los ejercicios específicos para convertir la fuerza en potencia. Por supuesto que hay que desarrollar fuerza, pero la gran clave es saber transformarla en potencia. Por eso hay jugadores muy musculados y grandes que no tienen tanta velocidad de palo y otros más delgados y finos, como David Puig, que le pegan larguísimo.

Rahm hace ejercicios de todo tipo, muchos de ellos son dinámicos, precisamente encaminados a la potencia. Por ejemplo, las sentadillas y el peso muerto son protagonistas. En peso muerto, confiesa a Ten Golf, hace series de cuatro con 400 libras de peso, algo más de 180 kilos. Aunque aclara que no es lo máximo que puede mover. «No llegamos al límite porque no hace falta, podría mover más, pero es a lo que hemos llegado de momento», explica.

Precisamente, todo este plan que está llevando a cabo con Spencer y que ha derivado en mayor velocidad de palo y de bola ha producido otra consecuencia. Ha tenido que cambiar la varilla del driver. No es un cambio menor. Jon mantenía la misma varilla desde el año 2013, pero ya no podía con su mejorada capacidad física. No podía significa que no rendía bien con la nueva velocidad. «Fallaba golpes haciendo swings buenos y eso me llevaba a hacer unas compensaciones que no me estaban gustando nada», explica.

La nueva varilla entró en juego en Nashville, su último torneo, donde Rahm se encontró ya mucho más cómodo desde el tee. Valderrama será la siguiente prueba de fuego.