Noticias alentadoras sobre el estado físico de David Puig. Los problemas que le impidieron jugar el último torneo de LIV Golf en Virginia y que lo mantuvieron como gran duda hasta el último minuto en el PGA Championship han sido localizados. El golfista de La Garriga ya sabe lo que tiene y se han podido poner manos a la obra para solucionarlo. Así las cosas, lo más positivo es que podrá jugar la próxima semana en el LIV Golf de Dallas. Regresa a la competición tras un torneo de ausencia en el que fue sustituido por Luis Masaveu.
Como recordarán, Puig disputó el PGA Championship sin apenas dar bolas de práctica y jugando únicamente nueve hoyos de entrenamiento los días previos. Sí puso completar los 72 hoyos del segundo Grande después de pasar el corte en una muestra absoluta de garra y actitud. Entonces se dijo que sufría unas molestias en la espalda que no había terminado de ser completamente detectadas y diagnosticadas.
La semana después del PGA de Quail Hollow, David tuvo una nueva ronda de médicos para tratar de acertar definitivamente con el diagnóstico y así poder poner un tratamiento adecuado y preciso. No le dio tiempo para jugar el LIV Golf de Virginia, pero al menos las pruebas fueron satisfactorias. El joven español ya sabe lo que tiene, han tomado las decisiones oportunas y desde Ten Golf podemos confirmar que jugará el LIV Golf de Dallas, previsto para la semana que viene.
Puig, por tanto, llega a tiempo para defender en primera persona la posibilidad de clasificarse para el Open Championship a través del ranking de LIV Golf. Como saben, hay una plaza reservada para el mejor de la clasificación individual después de la cita de Dallas. La única condición es que debe estar entre los cinco primeros del ranking y, por supuesto, no estar clasificado ya por otra vía. Ahora mismo, los tres primeros del ranking de LIV sí tienen plaza en el Open. Son Niemann, DeChambeau y Jon Rahm. De este modo, la plaza en estos momentos sería para el cuarto clasificado, el español Sergio García, curiosamente el capitán de Puig en los Fireballs. Eso sí, aún no está decidido, las diferencias no son muy importantes y son muchos los jugadores que están en la pelea.
El ganador de un torneo de LIV Golf recibe 40 puntos en el ranking. Esto significa que hasta Abraham Ancer, decimonoveno clasificado, tendría opciones matemáticas de meterse en el Open. Puig ocupa la décima posición de la clasificación individual, a 17,90 puntos de Sergio García, lo que significa que como mínimo debería acabar cuarto en solitario en el Maridoe Golf Club de Dallas para tener alguna opción de meterse en el Open.
Las buenas noticias sobre su estado de salud, unidas a la motivación de poder jugar un nuevo Grande suponen sin duda un impulso para Puig en este momento de la temporada. Obviamente, el regreso de David supone la baja de Masaveu. De hecho, el madrileño juega esta semana un torneo del HotelPlanner Tour en Francia, circuito para el que consiguió la tarjeta a través del Global Pathway. Puig compartirá equipo por primera vez con Josele Ballester, jugador al que le une una gran amistad, han entrenado muchas veces juntos y tiene una química muy buena.



