Con una gran ronda de 64 golpes, Jon Rahm logró este sábado darse una última oportunidad de reeditar victoria en la orden de mérito de LIV Golf. El de Barrika no lo tendrá fácil. Para empezar, debe superar a Joaquín Niemann en la clasificación, pero después, tendrá que seguir escalando posiciones para abrir un margen de puntos suficiente respecto al chileno que le permita recuperar los 12 de desventaja con los que partía esta semana en el torneo de Indianápolis, último de la clasificación individual de la temporada 2025 en la gira saudí..
Una de las armas del español en la ronda final será el hecho de compartir partido con Joaco y poder ‘presionarle’ desde el primer hoyo, «Creo que cualquiera de las dos opciones, jugar con él o no, está bien. Si puedo empezar bien y presionarlo, estaría bien. No cambiaría nada. Tanto si juego con él como si no, voy a salir ahí fuera e intentar hacer la ronda más baja que pueda», dijo el español nada más completar su segunda ronda, antes de saber que compartiría vuelta mañana tanto con el chileno como con su compañero de equipo, David Puig.
En cuanto a su actuación este sábado en Indianápolis, Rahm vio el lado positivo: «Me alegro de no haberme quedado muy atrás. No he visto todas las puntuaciones. No tengo ni idea de lo que está pasando. No tengo ni idea de dónde están los líderes. Pero en mi mente, tengo que esperar que Joaquín salga y, como mínimo, consiga un 5 bajo par. Es un jugador muy bueno y es un campo de golf muy accesible. Voy a necesitar una ronda al estilo de Sebastián para tener opciones de ganar y, con suerte, llevármelo todo. Si no, voy a necesitar mucha suerte en todos los escenarios posibles. Obviamente, cuanto más alto termine, mayores serán mis posibilidades».
«Voy a necesitar una ronda al estilo de Sebastián para tener opciones de ganar y, con suerte, llevármelo todo»
El de Barrika, pese a no ganar ningún torneo, jugará los 18 últimos hoyos con opciones de volver a ganar el anillo, algo que le hace sentir satisfecho, pero que también le sirve como lección para el futuro: «Es genial, y estoy orgulloso de ello, pero sigo enfadado conmigo mismo por no haber ganado al menos una vez. Sin duda, he tenido oportunidades. Habrá algo que aprender de este año. He tenido oportunidades de ganar y no he podido aprovecharlas. Pero si de alguna manera consigo terminar segundo en solitario y Joaquín no tiene su mejor día, ser ganador sin ganar un torneo es algo que quizá no se repita, así que sin duda sería especial».
En cuanto al campo que alberga este LIV Golf de Indianápolis, Jon advierte: «Las calles siguen endureciéndose, así que seguirá siendo corto. Lo único que se puede hacer para que este campo no sea tan accesible es la ubicación de las banderas… Los greenes están bastante blandos y llegamos con hierros cortos, así que no hay mucho que puedan hacer. Si la pones en juego, vas a tener tantos hierros cortos que no es tan difícil hacer tres o cuatro bajo par. No necesitas nada especial para hacer seis bajo par aquí en comparación con otros campos, porque las calles están muy firmes y, en su mayor parte, se juega con hierros cortos. En los pares cinco, la bola rueda 60 yardas, así que si consigues golpearla entre las líneas, tendrás hierros cortos. Hay 50 de los mejores jugadores del mundo con wedges en la mano, así que hay que esperar birdies…».



