Bryson DeChambeau no levanta el pie del acelerador y se mantiene líder en solitario del LIV Golf de Sudáfrica tras la tercera ronda, con un total de 21 bajo par y dos golpes de ventaja sobre el primero de sus perseguidores. El estadounidense firmó una vuelta de 65 golpes (-7) sin fallo en el apasionante recorrido de Steyn City y afronta la jornada final con confianza… y un mensaje claro.
«Voy a jugar de la misma manera que toda la semana. Me voy a centrar en mí mismo. Sé que suena a tópico, pero cuanto más me centro en mí, mejor suelo rendir», explicó tras su ronda, dejando claro que no piensa cambiar su plan pese a la presión.
DeChambeau volvió a exhibir su principal arma, el driver. De hecho, ni siquiera tenía claro si había fallado alguna calle. «Creo que no fallé ninguna con el driver hoy. Tendría que revisarlo, pero he pegado muy bien desde el tee y estoy orgulloso de cómo he jugado desde ahí», aseguró.
Su dominio desde la salida quedó reflejado en golpes espectaculares como el del hoyo 10, donde volvió a marcar diferencias. «Fue un gran drive. Me sentí muy cómodo, pegué un gran golpe de wedge después y metí un gran putt. Sentí que estaba en racha», relató.
El campo, corto por la altitud y con varias opciones agresivas, encaja perfectamente con su estilo. «Me gustan los hoyos de driver, son muy divertidos. Ofrecen muchas opciones, a veces incluso caos, pero también oportunidades de eagle como las que hice hoy y ayer», explicó. «Poder pegarla a 350 o 360 yardas y luego tirar un wedge de 190 es muy divertido».
Aun así, DeChambeau no se confía. Sabe que la batalla será dura, especialmente con jugadores como Jon Rahm o como Branden Grace, empujado por el público local. «Mañana va a ser un gran día. Grace está jugando un golf increíble y tiene muchísimo apoyo. Me gusta alimentarme de esa energía», afirmó, recordando incluso experiencias pasadas en grandes escenarios: «Me gusta ese ambiente, ese ‘hype’. Es divertido competir así».
El líder también dejó claro que, más allá del resultado, el espectáculo está garantizado. «Esto es un deporte competitivo, pero también entretenido. Va a haber un ambiente eléctrico y vamos a intentar ofrecer un gran espectáculo». Con todo, su enfoque es claro de cara al desenlace: aislarse del ruido y ejecutar. «Quiero meterme en mi burbuja y ejecutar los mejores golpes posibles», señaló, con la vista también puesta en Augusta.
DeChambeau, además, no escondió su ambición de lograr un nuevo triunfo consecutivo: «Ojalá. Sería fantástico ganar dos seguidos». El estadounidense llega lanzado al domingo, con el juego largo afinado y el convencimiento de que el título pasa por mantener su línea. Sudáfrica ya tiene líder… y un final que promete máxima tensión.



