Bryson DeChambeau sigue lanzado. El estadounidense firmó una sólida tarjeta de 63 golpes (-8) este jueves, en la primera jornada del LIV Golf de Sudáfrica, lo que le sitúa colíder tras el primer día junto a Charles Howell III (-8) y en una posición inmejorable desde el inicio del torneo.
«Lo estoy intentando, hombre. Estoy peleando fuerte y jugando buen golf», explicó DeChambeau. «Es un test diferente, pero hoy he jugado realmente bien y he metido buenos putts».
Un inicio lleno de confianza
La vuelta de DeChambeau estuvo marcada por la solidez de tee a green y por su eficacia con el putter, dos factores que le permitieron marcar el ritmo desde el principio. Aun así, el propio jugador reconoce que todavía hay margen de mejora.
«Mi driver estuvo un poco raro hoy», admitió. «Pero sigo sintiendo que estoy jugando muy bien, pegándole bien a la bola. Solo tengo que ajustarlo un poco», insistió.
Un firme defensor de LIV Golf
Más allá del resultado, DeChambeau volvió a mostrar su confianza en el proyecto LIV Golf y en su capacidad para impulsar el crecimiento del golf a nivel global: «Esto es lo que LIV debía ser, lo que es y lo que puede llegar a ser, no solo aquí sino también en Estados Unidos», afirmó. «Espero que la gente pueda ver el valor de lo que aportamos al golf. Es bastante impresionante ver el producto completo de LIV», dijo.
Además, cuestionado por su nivel actual y por el ruido generado en torno a su enfoque, el estadounidense restó importancia a todo ello: «Digo una cosa y todo el mundo la lleva al extremo, Pero en general me siento muy cómodo con mi juego». Con tres jornadas aún por delante y en lo más alto de la clasificación, DeChambeau se ha colocado en una posición ideal para pelear por el triunfo.



