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DeChambeau, Rahm y Kim: LIV Golf vivirá su particular partido del siglo en Australia

«Si alguien me lo hubiera dicho hace tres años, habría pensado que iba colocado»

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Anthony Kim, tras la tercera jornada del LIV Golf Australia.
Anthony Kim (Photo by Pedro Salado/LIV Golf)

“Si alguien me dice esto hace tres años, pensaría que iba colocado”. Anthony Kim, que saldrá este domingo en el partido estelar de la última jornada del LIV Golf Australia junto a Jon Rahm y Bryson DeChambeau, soltó la frase con una media sonrisa. Es la historia del año. Lo sabe él y lo saben todos. Sus opciones de victoria son mínimas porque está a cinco golpes de los dos Miuras, pero su sola presencia ahí ya es casi para escribir un libro. Porque lo que se ha cocinado en Adelaida, en el torneo más espectacular del calendario de LIV Golf por público y atmósfera, es exactamente eso: un guión de película. Y, al mismo tiempo, perfecto para la liga saudí. Inmejorable.

Es el particular “partido del siglo” de LIV, si se permite la hipérbola. Reune en el grupo final a sus dos grandes estrellas, Bryson DeChambeau y Jon Rahm, y a un Anthony Kim que se ha convertido en el nombre más mediático del circuito por una historia de superación que ha devuelto al foco a un jugador que estaba perdido para el gran público y la sociedad. No sólo es que haya vuelto, es que está jugando muy bien y recuperando su mejor versión, esa que le llevó a ser top 10 mundial. No olvidemos que Kim ha estado doce años son jugar al golf.

Kim firmó cuatro bajo par en la tercera jornada y, más allá del resultado, dejó la frase que resume el impacto que genera: “Siempre fue el objetivo estar en el grupo final y darte una oportunidad de ganar un torneo… pero si me lo preguntas hace tres años, te habría dicho que estabas drogado”. Lo que parecía inverosímil se ha hecho real. El flamante fichaje de los Aces se ve a sí mismo “donde siente que pertenece”, convencido de que “el trabajo está dando frutos”. Ya avisó que iba su objetivo era ganar y, desde luego, parece que se está empeñando.

Y si Kim es el ingrediente emocional, Rahm y DeChambeau aportan el fuego competitivo. Mano a mano. Los dos con -19. “Va a ser un buen día… Jon es un competidor feroz, es duro jugar contra él”, avisó Bryson tras la tercera ronda, anticipando un domingo en el que ambos se han ido separando del resto y han convertido el desenlace en una batalla de alto voltaje. No es casualidad que, cuando se les preguntó por lo que se espera en la última jornada, el propio Bryson insistiera: “Va a ser una batalla divertida”.

Rahm, por su parte, no escondió el efecto del ambiente de Adelaida, ese estadio a cielo abierto que convierte el golf en espectáculo y que en LIV tiene su gran escaparate: creatividad, ruido, energía y una afición que empuja a todos. “Te alimentas de esa energía y ayuda”, explicó el español, convencido de que el público ha tenido mucho que ver en que se estén viendo resultados tan bajos y momentos tan especiales. Y, aun con la presión de estar jugando por ganar, dejó otra idea que define el tono: “Ojalá sea un espectáculo… y que gane el mejor”. Aunque eso no se lo cree nadie. Jon quiere ganar por encima de todo, por mucho que el mejor sea otro…

En ese contexto, la presencia de Kim añade una capa distinta al “partido del siglo”. Rahm y DeChambeau se deshicieron en elogios hacia él. Bryson habló de una historia “increíble” y sostuvo que merece mucha más atención, destacando el camino personal y deportivo del estadounidense, su capacidad para “mejorar un 1% cada día” y el valor simbólico de verlo ahí arriba. Rahm fue todavía más gráfico: después de compartir un trayecto largo de coche con Kim en Riad, aseguró que lo que está haciendo “no es nada menos que extraordinario” y llegó a desear que alguien cuente su vida en forma de documental, película o libro: “De dónde estaba a dónde está ahora”. Incluso fue un paso más: viendo su progresión reciente, admitió que no le sorprendería que esta temporada acabara levantando un trofeo.

Así que Adelaide ya tiene lo que quería: un domingo de ruido, tensión y una gran historia. Los dos grandes capitanes, frente a frente, con el cuchillo entre los dientes; y, a su lado, el jugador del que todo el mundo habla. Kim lo resumió sin adornos: “Ha sido una semana de locos”. Y LIV tiene ahora el escenario perfecto: Rahm vs DeChambeau, con Anthony Kim como factor emocional y mediático, en el día grande, en el lugar donde el público aprieta como en ningún otro torneo del año. Lo mejor de todo es que, por una vez, no hace falta vender humo. Es real y está pasando.

Resultados en directo del LIV Golf Australia