Este viernes arranca en el prestigioso The Club at Chatham Hills la batalla final por el título individual en LIV Golf. Joaquín Niemann intentará defender ante Jon Rahm su posición de privilegio para hacerse con la orden de mérito de la gira saudí, cuyo cheque asciende a 18 millones de dólares. Pero al tiempo, estará en marcha otra competencia, más alejada de los focos, en la que varios golfistas se juegan su continuidad en el circuito. Una ‘guerra’ por salir de la zona de descenso de la clasificación, del puesto 49º en adelante, para tener la oportunidad de seguir un año más entre los elegidos.
Antes de salir a jugar en Indianápolis, quienes aparecen en las posiciones por las que se quedarían fuera de LIV de cara a 2026 son Mito Pereira, de los Torque GC (con 5,10 puntos), Andy Ogletree, de los Hyflyers GC (4,93), Luis Masaveu, reserva de los Fireballs GC (4,59), Ian Poulter, de los Majesticks GC (4,50), Yubin Yang, de los Iron Heads GC (1,28), Anthony Kim, ‘wild card’ del circuito (0 puntos) y Frederik Kjettrup, de los Cleeks Golf Club (0 puntos), junto a varios jugadores más que han participado de manera puntual.

Teniendo en cuenta que los reservas no cuentan para la zona de descenso, como es el caso de Masaveu, serían seis los jugadores que perderían la categoría. Y para ellos, es imperativo terminar el torneo de esta semana entre los 24 primeros de la clasificación o mejor, zona en la que se reparten los puntos, para tener alguna posibilidad de pasar al siguiente bloque de la tabla y poder continuar en LIV Golf. Así que se juegan la vida en la gira, tanto como los golfistas que están justo por encima y que podrían perder la categoría si alguno de los de abajo consigue sumar lo suficiente. Es el caso de Chieh-Po Lee, comodín de la gira (9,16 puntos), Brendan Steele, de los HyFlyers GC (7,36 puntos), Lee Westwood, de los Majesticks GC (7,20), y Henrik Stenson, también de los Majesticks GC (5,52).
La semana pasada, en Chicago, Chieh-Po Lee arrancó su particular remontada pasando del puesto 49º al 45º tras sumar puntos con un notable 13º puesto empatado en Bollingbrook después de firmar rondas de 74, 67 y 69 golpes. También avanzó Mito Pereira con el mismo resultado, un 13º puesto gracias a un final de ensueño con cuatro birdies en sus cinco últimos hoyos para entregar tarjetas de 69, 72 y 69 golpes y pasar del puesto 53º al 49º. En su caso, necesitado aún de sumar esta semana para poder ‘salvarse’ y seguir en el circuito que le acogió después del drama del PGA Championship de 2022 en Southern Hills.

Pero las miradas apuntan especialmente a Ian Poulter, uno de los capitanes de los Majesticks GC, leyenda de la Ryder, que se fue con las manos vacías de Chicago y que apenas ha sido capaz de sumar 4,5 puntos en toda la temporada y está en una situación muy delicada. En LIV Golf aseguran que serán implacables con esa zona de descenso, sean quienes sean los jugadores que terminen en el puesto 49º o peor, por lo que su futuro en la gira está tan en el aire como la de Henrik Stenson, otro de los nombres importantes del circuito y de igual forma uno de los capitanes de los Majesticks, o incluso la de Lee Westwood, también en el equipo.
Huir de la ‘drop zone’ es el objetivo para un buen puñado de jugadores esta semana en Indianápolis, aunque tampoco es una garantía de continuidad para los que terminan contrato salvo que logren un gran resultado que les permita pasar de la ‘open zone’, puestos 25º a 48º, a la ‘lock zone’, primeros 24 clasificados, que se aseguran su estátus en 2026. Para Anthony Kim, uno de los comodines de la gira cuyo regreso a la competición conmovió al mundo del golf en su día, el año está siendo un suplicio, aunque espera «encajar las piezas, ojalá esta semana», para continuar.



