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El pegador norteamericano diseña un entrenamiento para jóvenes de 15 y 16 años

El entrenamiento que recomienda Bryson para ganar distancia

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Bryson DeChambeau, en el podio de ganadores del LIV Golf Corea.
Bryson DeChambeau, en el podio de ganadores del LIV Golf Corea. (Photo by Mateo Villalba/LIV Golf)

Cuando se habla de distancia desde el tee, pocas voces hay más autorizadas en el mundo del golf que Bryson DeChambeau. No sólo por lo largo que va, sino porque no siempre fue así. Lo ha conseguido con entrenamiento e investigación. Prueba y error. Hoy, minutos después de ganar el LIV Golf de Corea, su primer triunfo del año, le preguntaban por algún consejo para los jóvenes que quieren pegar más largo. DeChambeau no se ha limitado a salir del paso con alguna obviedad, sino que ha diseñado un plan específico.

«Lo primero es disfrutar del juego. Si te diviertes, puedes pasar a la siguiente etapa: mejorar. ¿Cómo mejoras? Entrenas buscando mejorar un 1 % cada día. Cada día sal al campo pensando: “¿Cómo puedo mejorar un 1 %?”. Ese es el siguiente paso. Y si quieren llevar su juego más lejos —sin juego de palabras, o tal vez sí— y quieren pegarle más lejos, tienen que hacer un entrenamiento de velocidad, pero siempre bajo supervisión de un preparador físico o un fisioterapeuta que los mantenga sanos. Diría que a los 15 o 16 años pueden comenzar con este entrenamiento. Empezar suave: 30 a 50 bolas con el driver tan fuerte como puedas, tres veces por semana. Luego, subir gradualmente a 75 o 100 bolas semanales. Así durante un mes. De ese modo se pueden ganar fácilmente entre 5 y 9 millas por hora de velocidad. Luego, tras ganar velocidad, hay que trabajar mucho el juego de wedges para estar listo para competir. Ese sería el plan que recomendaría, pero insisto: lo primero es disfrutar. Tienen que amar este juego», asegura.

En cuanto a la victoria en Corea, Bryson confesó que empezó muy nervioso en los primeros hoyos. La clave estuvo en los hoyos 8 y 9. «Estaba bastante nervioso en los primeros nueve hoyos, no sé por qué. Ese putt que metí en el 8 fue genial, y en el 9 hice dos putts. Después del hoyo 9, no sé qué me pasó, simplemente dije: “¿Sabes qué? Juega como un niño otra vez”, y empecé a hacerlo en los últimos nueve», explica. Acabó con seis bajo par del 10 al 18.

DeChambeau reconoce que jugarse la victoria en un mano a mano con un compañero tiene un componente bastante extraño. «Es una dinámica extraña. Es como la Fórmula 1. Apoyas a tu compañero todo lo que puedes. Cuando hace un birdie, dices: “Gran birdie, genial”. Además, estábamos peleando por el liderato en la clasificación por equipos. Me sentía orgulloso cada vez que hacía un birdie. Me alegraba por él. Pero el competidor dentro de mí decía: “Vale, tengo que igualarlo”. Hubo momentos en los que sentía que me estaba quedando atrás. Él seguía y seguía. Fue una buena batalla. No sé, fue divertido. Charles es un competidor duro y lo pasamos bien».

Por último, en su mente ya está el PGA Championship. «Mi objetivo es ganar cada torneo al que me presente. Scottie está en un gran momento. Joaquín Niemann, también. Jon Rahm está jugando bien. Hay mucho talento en el PGA Championship. Vamos a pelearlo. Estoy contento de haber conseguido esta victoria, pero aún queda mucho trabajo este año. Quedan tres Majors, y estoy centrado en eso junto con el resto de eventos de LIV, dando lo mejor de mí en cada uno». También desveló que si el equipo obtiene beneficios a final de año, lo reparten entre los jugadores.