Inicio Grandes Circuitos LIV Golf El Open y la profunda paradoja de Sergio este domingo en Dallas
Abraham Ancer, David Puig y Lucas Herbert son sus principales amenazas a falta de 18 hoyos en Dallas

El Open y la profunda paradoja de Sergio este domingo en Dallas

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Sergio García, este sábado en Dallas. (Photo by LIV Golf)
Sergio García, este sábado en Dallas. (Photo by LIV Golf)

– La segunda ronda del LIV Golf de Dallas ha aclarado muy pocas cosas respecto a quién será el jugador que se clasifique para el Open Championship a través del ranking de la liga saudí. Si acaso, lo que prácticamente se puede dar por seguro es que alguien se va a meter. Se va a cubrir esa plaza. Existía también la posibilidad de que dos jugadores ya clasificados se metieran cuarto y quinto y dejaran desierta esta exención para Royal Portrush, pero ahora mismo parece un escenario imposible.

Sergio García (+5) mantiene su plaza en el Open a falta de 18 hoyos. Ahí terminan las buenas noticias para el de Borriol. Ha vuelto a jugar sobre par este sábado (74) y se ha colocado ya a tres golpes del top 24, la línea a partir de la cual se suman puntos para el ranking. Es decir, tendría que acabar entre los 24 mejores para ponerle las cosas un poco más difíciles, o incluso imposibles, a los que quiere arrebatarle su tesoro. Aún tiene margen si este domingo saca adelante una gran vuelta de golf, aunque lo cierto es que ahora mismo los síntomas de su juego no van en esa dirección. Es Sergio y se puede esperar cualquier cosa, pero tendrá que encontrar algo de tee a green para superar a un campo, el Maridoe Golf Club de Dallas, que se está mostrando muy fiero.

Patrick Reed (-9) es el líder destacado del torneo y eso tampoco ayuda a Sergio. El de San Antonio es uno de los que puede superarlo ganando. Sólo le vale ganar. Eso sí, Reed sería el mal menor, ya que a pesar de superarlo no le quitaría la plaza, ya que él sí está clasificado para el Open. No necesita esa motivación extra el polémico golfista norteamericano. Le vale con la idea de que aún no ha ganado en LIV Golf, a pesar de ser uno de los jugadores más regulares de la liga.

Sergio, Puig y otros nueve jugadores se disputan en Dallas una plaza en el Open

– Las grandes amenazas de Sergio son Abraham Ancer (-6), segundo empatado con Paul Casey, y David Puig (-5), cuarto empatado con Richard Bland, Tyrrell Hatton y Harold Varner III. Curiosamente, los dos de su mismo equipo. Le pueden hacer la cama al capitán. Al mexicano sólo le vale ganar el torneo, por lo que Reed en realidad es casi un aliado de García. Tiene tres golpes de diferencia. Mientras, Puig necesita acabar como mínimo tercero en solitario. Ahora mismo está a un solo golpe de ese objetivo. Es el que está más cerca.

– El otro peligro se llama Lucas Herbert (+2). Ocupa el puesto 24º, pero es el que necesita menos. El australiano podría superar a Sergio terminando duodécimo en solitario. Ese objetivo lo tiene a tres golpes. No es fácil, pero tampoco imposible. Sebastián Muñoz (+2), que hoy ha jugado bajo par (70), tampoco ha dicho su última palabra. El colombiano está a cuatro golpes del décimo puesto, lo que necesita para superar a García.

– En definitiva, Sergio tiene muchos frentes abiertos, empezando por su propio juego. Es cierto que sus rivales por la plaza en el Open tampoco lo tienen fácil, pero podríamos decir que ahora mismo, pese a estar clasificado, lo tiene un poco más oscuro que antes de empezar el torneo.

– Sergio va a vivir este domingo una profunda paradoja. Por un lado querrá que Ancer y Puig jueguen bien para que los Fireballs tengan alguna opción incluso de ganar el torneo por equipos. Y si no de ganar, por lo menos de meterse entre los tres primeros que son los que cobran cheque. Por el otro, sabe que si juegan bien se podría quedar sin el Open. Él es el capitán del equipo, el que decide en última instancia, junto con LIV Golf, quién sigue o no en el equipo si sus compañeros no terminan entre los 24 mejores… Es una de esas situaciones raras que se pueden dar en la liga saudí y que no terminan de convencer a mucha gente. No hay que conocer mucho a Sergio para saber que su único deseo es que sus compañeros de equipo jueguen lo mejor posible, pero no deja de ser una paradoja complicada.

– David Puig podría cumplir dos grandes objetivos este domingo. Por un lado la clasificación para un nuevo Grande. Por el otro, la posibilidad de ganar su primer torneo en LIV. Serán 18 hoyos muy importantes para él. Hoy ha peleado como un jabato. Ha hecho cinco birdies y dos bogeys para un total de 69 golpes. No obstante, lo mejor es cómo ha salido de las situaciones más complicadas. Qué manera de recuperar.

Jon Rahm (-4) no ha tenido un buen día en el campo de golf. Ha hecho el par, pero sobre todo se le ha visto muy incómodo con su juego largo. Ha estado muy poco en la calle y eso es casi una tortura en este recorrido. Es más, ha sacado una muy buena vuelta sobre par, pero su situación en el torneo no deja de ser un día de la Marmota más. En su línea de esta temporada. Está cerca de la cabeza, pero no lo suficiente como para decir que sale con todas las opciones de lograr la victoria. En el argot ciclista, que tanto le gusta al de Barrika, podríamos decir que lleva toda la temporada haciendo la goma. No termina de descolgarse nunca de las posibilidades de ganar, y eso tiene mucho mérito, pero tampoco acaba de tomar el mando de la carrera, y no eso al primero que no le gusta es a él.

Josele Ballester (+8) ha vuelto a entregar una tarjeta de 76 golpes. Está muy lejos de la cabeza. Hoy llegó a ponerse tres bajo par en el día, pero aparecieron los problemas y vinieron los errores. No terminan de salirle las cosas de momento al golfista de Castellón. Lo bueno es que apenas acaba de llegar.

Resultados en directo del LIV Golf de Dallas