Greg Norman ha puesto punto final a su etapa en LIV Golf, el proyecto que lideró desde su nacimiento. El contrato del australiano expiró el pasado mes de agosto y, aunque ya había sido relevado en el cargo de CEO a comienzos de año por Scott O’Neil, ahora se confirma oficialmente su salida de la liga respaldada por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF).
“Juntos construimos un movimiento que ha cambiado el golf a nivel global. Creamos oportunidades para jugadores y aficionados, ampliamos el ecosistema del golf y globalizamos el juego”, escribió Norman en un comunicado publicado en sus redes sociales. “Estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado. Mi compromiso con lo que siempre consideré lo correcto para el golf, los jugadores y los fans nunca vaciló”.
La idea de Norman de impulsar un circuito alternativo al PGA Tour no era nueva. Ya en los años noventa trató de poner en marcha la World Golf Tour, un proyecto que no llegó a materializarse. Con LIV Golf sí lo consiguió, aunque rodeado de polémica y con fuertes críticas por parte de jugadores y autoridades del golf tradicional.
A sus 70 años, el “The Great White Shark” sigue teniendo proyectos sobre la mesa. Este mismo año fue nombrado miembro del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, que se celebrarán en su Australia natal.
Norman, ganador de dos majors y número 1 del mundo durante 331 semanas, se despide de LIV Golf: “Lo que viene ahora… ¡estad atentos!”, concluyó en su comunicado. “Se avecinan tiempos emocionantes. Vamos a por la próxima aventura”.



