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El de Barrika resta importancia a los 'rumores' sobre la gira saudí

Jon pasa de puntillas por los problemas de LIV y sus errores en el Masters

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La comparecencia de Jon Rahm en la sala de prensa este jueves, tras la primera ronda del torneo de LIV Golf en México, era sin duda una de las más esperadas. Tanto por su gran actuación en los primeros 18 hoyos del Club de Golf de Chapultepec, con una tarjeta de seis bajo par que le sitúa segundo en la clasificación, como por conocer su opinión sobre todo lo que se está conociendo estos días en torno al futuro de la gira saudí, de la que, junto a Bryson DeChambeau, es una de las principales estrellas.

Pero el de Barrika pasó bastante de puntillas sobre el tema: «Hasta que las personas a cargo dijesen si hay validez o no a los rumores, para mí no tenía sentido pensar en ello o perder el tiempo pensando en ello. Estábamos aquí, sabíamos que íbamos a jugar, así que la idea era prepararse para un torneo. Y ya está. Como todo salió de repente, así rápidamente, yo no estaba muy preocupado en ese sentido porque normalmente antes de que los rumores llegan nosotros sabemos algo. Siempre hay alguien dentro de la liga que sabe algo, fue tan rápido que no la verdad no me preocupe en ese sentido».

La viabilidad de LIV Golf, si el apoyo del PIF se retira, está en entredicho. Pero a Rahm parece no generarle dolores de cabeza el asunto, al menos de puertas hacia fuera. Como, del mismo modo, tampoco quiso profundizar en exceso ni exteriorizar cuáles, a su juicio, habían sido los errores cometidos la semana pasada en el Masters de Augusta, donde protagonizó una actuación discreta, muy lejos siempre de la pelea por la Chaqueta Verde y pasando el corte de milagro.

El golfista vasco comenzó agradeciendo el hecho de volver a jugar apenas cuatro días después de despedirse del Augusta National: «Sinceramente, a veces después de tener una mala semana y entender un poco lo que hice mal, casi prefiero tener torneo la semana siguiente para volver a ello lo antes posible y demostrarme a mí mismo que estaba equivocado o en lo cierto, como lo quieras ver. Estaba contento de que jugáramos esta semana, seguro, y ya está. El domingo hice una vuelta muy buena, tuve buenas sensaciones. Así que quería intentar mantener eso, y me alegro de haberlo hecho».

Pero cuando fue cuestionado sobre esas cosas que a su juicio había hecho mal en el Masters, bajó la barrera: «Es sinceramente tan personal para cada uno… No es una sola cosa. Hay muchas cosas que podría haber hecho mejor. Sería una respuesta demasiado complicada de dar, la verdad». Eso sí, aseguró estar aplicando «al 100%» las correcciones a lo que, a su juicio, le impidió pelear por su segunda Chaqueta Verde en el primer major de la temporada.

En cuanto al torneo de México en sí, lo más destacado de su intervención fue cuando se refirió a los problemas por la altitud. Algo que, a su juicio, cambia «muchísimo» respecto a eventos como el de Riad o el de Sudáfrica: «Riad es muy similar a Phoenix en cuanto a altitud. Yo juego allí como jugaría en Phoenix, más o menos dependiendo de la temperatura. Esto es un ‘animal’ completamente diferente, incluso comparado con Sudáfrica«.

«Las distancias que juegas aquí son tan absurdas que aprendí rápido a decirle a Adam que no me diga la distancia original salvo que estemos muy cerca del green porque, si empiezas a hacer cálculos… creo que el hoyo 1 son 330… o el hoyo 2 aquí, juega 10 hacia abajo, luego haces el 15 %, estoy pegando madera 5 al green con viento en contra. No te puedes enganchar a eso. Así que me da la distancia real y jugamos desde ahí. De lo contrario, ha habido veces en las que le he dicho: son 240 yardas, no puedo pegar un hierro 7. Pegas un hierro 6 y te pasas el green de vuelo·, detalló

«Eso lo aprendí bastante rápido e intento no obsesionarme demasiado con lo lejos que está yendo realmente la bola. De hecho, si tuviera que decirte la longitud de los hoyos, estaría completamente distorsionado porque nunca sé la distancia real. Ejemplo perfecto es el 12, 620 yardas contra el viento, y pego driver, hierro 5. Simplemente porque en realidad está jugando, ¿qué es?, 90 yardas menos. Es una locura…», finalizó Jon, que trata de recuperar el buen rumbo tras un decepcionante Masters y con la continuidad de LIV Golf cada vez más en el aire.