Jon Rahm ha jugado este jueves en la primera jornada del LIV Golf de Singapur tres pares 5. Los tres que contiene el Serapong course del Sentosa Golf Club. Hoyos 4, 7 y 18. En los tres ha obtenido el mismo resultado. Birdie, birdie, birdie. No es nada raro que Rahm haga birdie en un par 5, más bien lo contrario, pero lo cierto es que este año, por ahora, ha dado un giro de tuerca en esta parcela.
Al pleno de hoy en Singapur, hay que unir el pleno en Hong Kong hace una semana. Allí había dos pares 5 y el parcial de Jon al final de la semana fue de nueve bajo par, con siete birdies y un eagle. No dejó uno vivo. Es decir, Rahm suma ya once pares 5 jugados de manera consecutiva en los que ha hecho birdie o mejor. Veremos dónde y cuándo se detiene la cuenta.
Si ampliamos la foto a lo que llevamos de temporada, uniendo los torneos de Australia y Riad, resulta que Jon lleva un total de 26 bajo par en los 43 pares 5 que ha jugado hasta el momento. El balance es de 24 birdies, dos eagles, dos bogeys y 15 pares. Si lo comparamos con lo que había hecho el año pasado en este mismo punto, es decir, con tres torneos y una jornada disputados (mismos torneos y mismos campos), la cuenta sale favorable en 2026. Rahm ha mejorado su rendimiento en estos hoyos claves. En 2025 había jugado 33 (LIV aún se disputaba a 54 hoyos) y su parcial era de -19.
Puestos los números sobre la mesa, llega el momento del análisis. ¿Cuál es la razón de que Jon esté jugando últimamente con tanto acierto los pares 5? Pues bien, normalmente, como suele ocurrir en estos casos, no es por una sola causa. Rahm tiene su propio diagnóstico «Quizá lo estamos analizando demasiado. Estoy pegando mejor desde el tee, así que todo empieza por ahí en un par 5. Tienes que poner la pelota en juego. Una vez la pones en juego, pego lo bastante largo como para tener normalmente una distancia cómoda para llegar en los pares 5 y creo que esa ha sido la principal diferencia. Simplemente, hasta ahora este año todo está siendo un poquito mejor de lo que había sido en el pasado», ha asegurado al acabar su primera jornada como colíder del torneo empatado con DeChambeau, Westwood y Lee.
Hay que decir que la conclusión de Jon se ajusta como un guante a la lectura que ofrecen las estadísticas. En lo que llevamos de año, Rahm es un poquito mejor en todo que el año pasado.
– Calles cogidas: 62,5% frente al 59,82%
– Greenes en regulación: 80% frente al 74,86%
– Media de putts por hoyo: 1,56 frente a 1,60
Ya ven que la diferencia es mínima, pero en la excelencia ese mínimo margen puede ser precisamente lo que va de ganar un torneo a quedar en segunda posición. (Por cierto, inciso, con toda la tecnología y poderío económico que tiene LIV Golf, se entiende poco y mal las pobres referencias estadísticas que ofrecen a los aficionados. Aquí el PGA Tour les da mil vueltas).
Más allá de su enorme despliegue en los pares 5, Rahm se ha mostrado muy satisfecho por su actuación este jueves, recordando que las condiciones en los segundos nueve hoyos no han sido fáciles. «En nuestros últimos nueve hoyos el viento empezó a cambiar. Hubo algunos golpes que se suponía que venía de la izquierda y en realidad estaba totalmente de frente y desde la derecha. No es nada fácil intentar adivinar lo que va a hacer cuando está tan cambiante. Hoy no se esperaba eso. Creo que esa fue la mayor prueba», explicó.
Por último, insistió en la calidad de los greenes. Un buen pateador se puede hinchar esta semana. «Este campo no es fácil. Los greenes están firmes. Están muy, muy bien. La bola rueda de maravilla. Así que, si te sientes bien con el putter, puedes generar muchas buenas opciones. Pero no es fácil. Hay que coger calles y ser muy preciso con los hierros medios».



