Las penas con bombas son menos penas. Bryson DeChambeau (-8) ha conseguido digerir rápido y de manera muy eficiente el mal trago de la última ronda del Masters de Augusta con una tarjeta sensacional de 63 golpes en la primera jornada del LIV Golf México que se está disputando desde este viernes en el Club de Golf Chapultepec.
El doble campeón del US Open es el primer líder tras exprimir hasta el último centímetro su driver. Arrancó la vuelta poniéndola en el green en el hoyo 2 y firmando un soberano eagle y la cerró poniéndola otra vez de salida en el green del hoyo 1, aunque en esta ocasión se le escapó el putt y se tuvo que conformar con el birdie. Ambos tiros los celebró como si hubiera marcado un gol en una final del Mundial ante la algarabía del público. El show lo maneja como nadie en estos días.
Si alguien pensaba que DeChambeau se iba a mostrar algo alicaído por la resolución del primer Grande del año, andaba equivocado. Empezó el día con eagle y se colocó con un parcial de cuatro menos en los tres primeros hoyos. Hizo ocho birdies y un eagle frente a un solitario bogey. Aprovechó los hoyos donde su pegada es una ventaja, es decir, los pares 4 alcanzables y los tres pares 5. Sigue sin estar especialmente fino con los hierros, pero se las arregla más que de sobra con el driver y el putter.
Jon Rahm (-7) también ha sabido lamerse rápido y bien las heridas del Masters. No fue la semana que esperaba en Augusta, pero su puesta en escena en México ha sido excelente. Ha hecho 64 golpes, arrancando también de manera vertiginosa con tres birdies consecutivos. Ha conseguido nueve en toda su ronda frente a dos bogeys. Ha pisado los talones a las bombas de racimo de DeChambeau y a punto ha estado de poner boca abajo Chapultepec con un hoyo en uno en el 18, el antiguo 17 del WGC donde ya hizo un hoyo en uno en su día. La bola ha pasado rozando el hoyo y se ha dejado el birdie hecho. Un broche de oro a la vuelta ante la mirada apática de un melancólico Brooks Koepka (-2).
Otro que necesita darle la vuelta a un año que marcha soso es Cameron Smith (-7). El australiano al fin consigue empezar con buena nota un torneo en LIV. Su vuelta de 64 golpes, también con nueve birdies y dos bogeys, lo coloca empatado en cabeza con Rahm y le permite presentar con fuerza su candidatura a la victoria. Es de los jugadores más peligrosos de la liga saudí cuando empieza bien un torneo. A partir de ahí, tenemos un escalón. Bubba Watson (-5) es cuarto y Tyrrell Hatton (-4) es quinto, los dos en solitario.
En cuanto a los otros tres españoles, Luis Masaveu (-1) y David Puig (-1) han comenzado bien, a sólo dos golpes del top 10, mientras que Sergio García (+3) ha protagonizado su día más flojo en LIV desde que empezó 2025. Ha hecho tres birdies, cuatro bogeys y un doble bogey. Demasiados errores para un jugador que suele cometer muy pocos por vuelta. Parece que la altura de Chapultepec se le ha atragantado. La victoria queda ya fuera de radar para el de Castellón, pero necesita apretar en las dos vueltas que quedan para sumar puntos en el ranking de LIV y seguir aspirando a las plazas para el US Open y el British.



