Jon Rahm compartió una foto junto a Lebron James en sus redes sociales la semana antes de disputar el LIV Golf de Hong Kong. Habían jugado unos hoyos de golf juntos en Scottsdale. Fue como una especie de bendición de King James. Unos días más tarde, el español rompía una sequía de victorias de año y medio. Este martes en Singapur, siguiente parada de LIV Golf, Rahm ha hablado de ese encuentro, cómo se produjo y la impresión que le causó la estrella de Los Angeles Lakers.
La posibilidad de jugar juntos surgió de dos circunstancias. La primera es un conocido en común. La segunda es que los Lakers jugaban contra los Suns de Phoenix. «Tenemos un amigo en común que vive en Scottsdale (residencia de Jon en Arizona). Le conozco de toda la vida. Es naturópata. Se llama Sunil Jain, tiene relación con ambos y creo que trabaja un poco con LeBron. Ellos iban a jugar contra los Suns el jueves por la noche, pero estaban allí ya el miércoles y me preguntó si había posibilidad de jugar juntos. Así que organicé mi agenda para poder estar allí el miércoles por la tarde. Eso fue todo», señala.
La partida contó con dos integrantes más: el dueño del campo y Pat Perez, que prosigue su preparación para jugar en el PGA Tour Champions una vez concluya su periodo de suspensión. Rahm admite que le sorprendió ver en directo el golf de Lebron, aunque no pudieron completar los 18 hoyos. «Fue muy divertido. Pudimos jugar 13 hoyos porque salimos a las 15:30 y no quedaba mucha luz. Pero fue bastante único ver a alguien de su calibre como atleta, con su peso en el mundo y su físico y todo, estar tan ilusionado simplemente por poder jugar al golf y observarnos, porque allí estábamos yo, el dueño del campo y Pat Perez también», explica.
Jon destacó la curiosa sensación de ver a James en un campo de golf, cuando lo normal es al revés, que sea el propio Rahm quien ve a Lebron en una pista de baloncesto. La estrella de la NBA acaba de empezar con el deporte de los 14 palos y el de Barrika ya le advierte que le queda un camino por delante para disfrutar realmente de este deporte, entre otras cosas por las dificultades de encontrar material para alguien de su envergadura. No obstante, raro será que las principales marcas de palos no se peguen por hacer un equipo a la medida de alguien como Lebron.
«Ver a jugadores de muy alto nivel jugar al golf, algo que él nunca había visto, cuando normalmente el 99 por ciento de las veces somos nosotros los que le vemos jugar al baloncesto, verle hacer lo que ha hecho durante 20 años, fue bastante único para mí. Estaba encantadísimo. Sonreía todo el rato. Acaba de empezar a jugar al golf, así que todavía no ha tenido tiempo de desarrollarse y, francamente, este juego no está hecho para alguien que mide 2,06. No creo que nadie fabrique palos para un principiante de 2,06 y tan fuerte. Va a tener que pasar por un proceso algo doloroso de aprender todas las bases antes de poder disfrutar de verdad jugando buen golf. Pero fue una tarde realmente divertida», remató.



