Veintiún hoyos más tarde Jon Rahm (-9) ha roto su mala racha en los pares 5. Al fin, en el 13 del JCB Golf and Country Club de Inglaterra, abrió la lata. No hacía un birdie en un par 5 desde la segunda jornada de Valderrama. Ya tocaba. Eso sí, Jon habría preferido firmar otro 63 como el viernes, sin birdies en los pares 5, que un 70 como hoy. Todo es cuestión de perspectiva.
Sea como fuere, ese birdie del 13 no es el importante de la ronda de hoy de Rahm. Ni siquiera el del 14, el par donde tienen montada la fiesta los señores de LIV esta semana, con música a todo trapo y pintas por doquier. No, el birdie que tiene mucha más enjundia de lo que puede parecer es el del 18, en el último hoyo. Prácticamente es la diferencia entre estar metido en la pelea por la victoria o haberse despedido de cualquier opción. Casi lo podríamos calificar de birdie psicológico.
Y es que Jon ha estado hoy mucho más atascado que ayer. La principal diferencia ha estado en los greenes. Ha metido algunos putts importantes, pero no tanto como ayer, y no ha podido salvar los errores que ha cometido, como si pudo hacerlo en la primera jornada. Con los hierros ha estado muy irregular, de nuevo sufriendo en los primeros nueve y algo más suelto en los nueve segundos.
Sin embargo, cuando parecía que, al igual que el viernes, estaba volviendo y había activado el modo ataque, con dos birdies en los hoyos 13 y 14, ha venido el tío Paco con las rebajas. El tío Paco que viene persiguiendo a Rahm este año cada semana, en cada torneo, ya sea un Grande o un torneo de LIV. Dos malos hoyos, dos bogeys en el 15 y 16 y muy atrás.
Jon había bajado a -8 y por arriba se estaban yendo, sobre todo Andy Ogletree (-12) y Cameron Smith (-10), que llegó a ponerse también -12 hasta que dio un respiro a todos con dos bogeys finales. También Tyrrell Hatton (-10) venía cabalgando y remontando con fuerza. Total, que la victoria se estaba poniendo muy, muy cuesta arriba.
Es ahí cuando Jon ha conseguido firmar un gran birdie en el hoyo 18. Otro buen putt. Nada tiene que ver su vuelta con ese birdie o sin él. Es la noche y el día. Aún no se ha quitado esa especie de velo que lo persigue y no le permite rematar rondas y, sobre todo, torneos, pero este domingo tendrá una buena oportunidad. Deberá jugar muy bien, más o menos al nivel del viernes, ya que el campo se está dejando hacer, con greenes receptivos.
Obviamente, la victoria se ha complicado. Está a tres golpes de Ogletree, que aún no ha ganado en LIV, y a uno de Cameron Smith, duro rival que hoy ha jugado como hacía tiempo no se le veía, especialmente con los hierros, y Tyrrell Hatton. Dos rivales muy serios. Además, está empatado con Paul Casey (-9), favorito del público británico, y sólo un golpe por delante de Louis Ooshtuizen (-8) y Talor Gooch (-8), al que hace tiempo que no se le ve en la pelea por los triunfos. Prácticamente, desde su desafortunado comentario sobre los asteriscos antes del Masters de Augusta.
En cuanto al resto de españoles, David Puig (-5) ha firmado una muy buena ronda de 68 golpes y se ha colocado decimocuarto, a tiro del top 10 y con una buena oportunidad de cerrar una gran semana en LIV. Sergio García (-3) también peleará por acabar entre los diez primeros una vez más, mientras que Eugenio Chacarra (PAR) necesita un gran domingo para ir alejando fantasmas sobre su permanencia en LIV el próximo año.
En la clasificación por equipos, empatan en cabeza Legion XIII y Smash con -21. A cuatro golpes están Torque, Stingers y HyFlyers.



