LIV Golf atraviesa uno de los momentos más delicados desde su creación. A la cancelación del torneo de Nueva Orleans hace apenas unas semanas podría unirse ahora otro duro revés: el Team Championship, la gran final por equipos prevista para el próximo mes en The Cardinal, en Michigan, y donde se pone el broche final a la temporada, estaría muy cerca de no disputarse.
Así lo ha confirmado en Todays Golfer el alemán Martin Kaymer, capitán de Cleeks GC y dos veces ganador de un major, tras la reunión mantenida este martes entre los capitanes de los equipos y el director ejecutivo de LIV Golf, Scott O’Neil, con motivo del torneo que se disputa esta semana en el JCB Golf & Country Club, en Inglaterra.
El alemán reconoció que el panorama no es nada alentador. «Michigan es altamente improbable», aseguró Kaymer, quien explicó que la reunión apenas sirvió para resolver las numerosas dudas que existen sobre el futuro inmediato del circuito. «Esperábamos algo más de información. La recibimos, pero buscábamos decisiones o saber qué iba a pasar el próximo año. Desgraciadamente, ni siquiera Scott puede decirnos nada porque tampoco lo sabe. Todo depende de los inversores», señaló.
O’Neil trabaja desde hace semanas en la búsqueda de una inyección económica cercana a los 350 millones de dólares después de que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) comunicara que dejará de financiar el proyecto al término de esta temporada. El máximo responsable de LIV trasladó a los capitanes que existe interés por parte de potenciales inversores, aunque todavía no hay ningún acuerdo firmado.
«Todos hemos pasado por esto antes. Si la firma no está ahí, no significa nada», resumió Kaymer, reflejando la cautela con la que los propios jugadores afrontan la situación. El campeón del US Open de 2014 fue todavía más contundente al valorar las posibilidades de que el Team Championship llegue a celebrarse en Michigan. «Le doy un cinco por ciento de posibilidades», afirmó, apuntando además que las infraestructuras necesarias para organizar el evento todavía no están construidas en el recorrido.
Kaymer reconoció que la cancelación supondría un importante golpe deportivo para el circuito. «Estamos decepcionados. Incluso escuché en Golf Channel que Indianapolis podría convertirse en un torneo por equipos en lugar de Michigan. No lo sabemos. Sería una pena perder todavía más torneos individuales», comentó.
El alemán insistió en que resulta difícil dar sentido a una competición por equipos sin la disputa del evento final. «¿Cómo vas a coronar al mejor equipo de toda la temporada si no juegas un torneo por equipos? Tenemos que ser sinceros. Ha sido un año en el que han pasado demasiadas cosas: se canceló Nueva Orleans y probablemente también se cancelará el último evento. Lo importante es terminar la temporada y tener un plan para 2027″, añadió.
Una decisión inminente
Según explicó el propio Kaymer, la decisión definitiva sobre el torneo de Michigan podría tomarse el próximo martes. Sin embargo, el mensaje que recibieron los capitanes durante la reunión no invita precisamente al optimismo. «Por lo que vimos ayer, no tenía buena pinta», admitió.
El jugador lamentó especialmente la posible desaparición del campeonato por equipos, uno de los formatos diferenciales de LIV Golf. «Es una pena para todo el calendario y para la competición por equipos. Nos hacía mucha ilusión disputar ese match play entre nosotros. Habría sido muy divertido. Pero si no ocurre, tendremos que aceptar la realidad y centrarnos en 2027, reiniciar el proyecto e intentar ser más independientes el próximo año», explicó.
Mientras tanto, la dirección de LIV continúa negociando con potenciales inversores una nueva estructura para la competición, que pasaría por un calendario más reducido y bolsas de premios inferiores a las actuales.
La situación se ha complicado aún más tras conocerse esta semana la nueva alianza estratégica entre el PGA Tour, el DP World Tour y el Asian Tour, un acuerdo que rompe definitivamente la relación que mantenía el circuito asiático con LIV desde antes incluso del nacimiento de la liga saudí y deja al proyecto sin uno de sus principales socios deportivos.
Kaymer no escondió la preocupación que existe entre los jugadores. «Están trabajando sin descanso para cerrar un acuerdo. Pero al final, si esos inversores deciden retirarse, el año que viene no jugaremos al golf en LIV Golf. Si aceptan, entonces tendremos una oportunidad», afirmó.
El alemán también reconoció la decepción que supondría un desenlace negativo después de los mensajes de tranquilidad que habían recibido hace apenas unos meses. «Es triste porque todos hemos invertido mucho en esta temporada, y no hablo de dinero. Hemos invertido tiempo, emociones, ilusión y confianza en el proyecto. En febrero nos dijeron que estaba completamente financiado hasta 2031 y dos meses después todo se vino abajo. Sería una auténtica pena que terminara así», concluyó.



