Scott O’Neil, CEO de LIV Golf, concedió este jueves una entrevista al término de la primera jornada del torneo en México City para abordar la enorme incertidumbre que rodea en estos momentos a la liga saudí. La hizo en territorio amigo, ante los dos narradores del circuito, Arlo White y David Feherty. O’Neil dio a entender que el PIF es historia, que no habrá más financiación por parte del gobierno saudí y que, por tanto, LIV Golf debe aprender a caminar sólo, sin los poderosos ruedines del Fondo Soberano de Inversión Pública.
O’Neil no lo dijo textualmente, pero se le entendió perfectamente. No habló en ningún momento del PIF, no desmintió las informaciones que aseguran que no habrá más respaldo económico de su parte y, por contra, sí comentó que se trabaja en una nueva estructura del negocio, admitió que será difícil y que necesitan encontrar dinero de debajo de las piedras. Confía en el producto, como no podía ser de otra manera, y ahora queda que los patrocinadores y los jugadores, sin el respaldo del PIF, confíen lo mismo que él, apuesten por seguir en la liga y suelten el dinero.
Una vez se ha cortado la asignación semanal de papá PIF, toca salir al mercado a buscar la financiación. La venta de los equipos es la primera opción. «Van a llegar cambios estructurales. Puedes preguntar a prácticamente cualquiera de las 50 personas con las que me reuní en Augusta. Les expuse el plan. Tenemos uno, y va a… puede que sorprenda a algunas personas. Pero sí te diré que esta idea de sacar los equipos al mercado… tuve dos llamadas esta mañana. Esta idea de si hace falta recaudar dinero… probablemente. Esto es un negocio», aseguró.
Hay que recordar que este fue siempre el plan de LIV Golf. El PIF, con Yassir Al Rumayyan a la cabeza, lo dejó claro desde el principio. En dos o tres años los equipos deberían funcionar de manera autónoma, con su propio presupuesto y financiación. Han pasado cinco años desde el nacimiento de la liga y eso no se ha producido. En cada inicio de temporada el Fondo Soberano se veía obligado a inyectar cientos de millones para la subsistencia de la liga. Parece que eso se ha acabado.
La gran pregunta es si LIV Golf es un producto suficientemente atractivo como para captar la enorme financiación que necesita para mantener los contratos de los jugadores y las enormes bolsas de premios de sus torneos. Dice ONeil que el año pasado «hicimos casi 500 millones de dólares en patrocinio con grandes marcas como Rolex, HSBC, Aramco; son marcas globales. Creo que estamos en una posición maravillosa». Primero, dando por hecho que las cifras son ciertas, habría que ver de esos 500 millones cuántos puso Aramco, la compañía petrolera saudí, y si los seguirá invirtiendo una vez PIF está fuera del mapa. Y segundo, sólo en bolsas de premios LIV Golf gasta cada año esos 500 millones de dólares. Ahora añadan los contratos de los jugadores y los gastos propios de la organización, retransmisión y difusión de cada uno de los torneos. Muchísimos dinero.
Se dice que PIF ha puesto desde 2022 alrededor de 6.000 millones de dólares en la liga. Esto supone una media anual de más del doble de lo que se consiguió en patrocinadores el año pasado. Las cuentas salen con mucha dificultad. El mismo O’Neil admitió que no será fácil. «¿Puede ser complicado? Absolutamente, y para eso nos apuntamos, no solo yo, tú, todos los que estamos aquí en Ciudad de México. Nos apuntamos a esta aventura. Es el viaje de una vida, o mejor dicho, la vuelta de una vida», le dijo a sus interlocutores.
LIV Golf necesita encontrar compradores para sus equipos. En este sentido, la estrategia está clara, aunque suena muy difícil. Se apuesta por todo el mundo a excepción de Estados Unidos, a pesar de que se admite que Estados Unidos es el mejor mercado que existe para el deporte. «Soy estadounidense. Me encanta el mercado de Estados Unidos. Es el mercado televisivo número 1 del mundo, punto final. El mercado de patrocinio número 1 del mundo, punto final. En golf, en deporte. Pero a largo plazo, ¿quieres apostar por 340 millones de personas o por 7.500 millones de personas? Eso es todo lo que digo. Esa es la única diferencia: yo estoy apostando por 7.500 millones de personas. Y eso es algo que debería entusiasmarnos, porque el golf debería verse en todo el mundo con algunas de las mayores estrellas del juego, y eso es lo que estamos haciendo».
Desde el punto de vista deportivo, lo más difícil será no sólo fichar a grandes estrellas, sino mantener a las que ahora mismo están. Bryson DeChambeau acaba contrato este año y aún no ha renovado. Jon Rahm acaba en 2028 y veremos si quiere renovar. Parece que el dinero ya no va a ser la forma de convencerlos, tal y como ocurrió en la gestación de la liga. Al menos, eso se deduce del discurso romántico de O’Neil. «Lo primero que digo cuando hablo con cualquier jugador es que LIV Golf no es para todo el mundo. Si quieres pasar tu tiempo en Estados Unidos, esta es la liga equivocada para ti. Si te gusta estar en casa y no te gusta salir, y te gusta practicar siempre en el mismo campo y te gusta gestionar tu propio calendario, esto no es para ti. Pero te diré una cosa: si quieres hacer crecer el golf en todo el mundo, esto es para ti. Si te encanta explorar nuevas culturas y nuevos campos y vivir nuevas experiencias, esto es para ti. Si sientes que el golf a veces puede ser solitario… este es el deporte más duro y más solitario del mundo. Y no hay nada como tener un equipo después de una mala vuelta para levantarte». Blanco y en botella.
En definitiva, LIV Golf va a intentar sobrevivir sin el PIF. No es una tarea fácil, pero en ello van a ponder todos sus esfuerzos en los próximos meses, al menos hasta ahora.
Se ha colgado el cartel de ‘Se Vende’.



Esto va a ser el fin de LIV Golf. La pasta era el principal aliciente y ya no la va a haber sin el PIF detras…RIP.