Algo menos de media hora ha durado la comparecencia de los Fireballs ante los medios de comunicación españoles este lunes por videoconferencia. Ha sido una especie de puesta de largo, aunque lo más curioso es que ni siquiera se sabe con seguridad ahora mismo si dentro de menos de un mes, cuando comience LIV Golf en Arabia Saudí, se seguirán llamando Fireballs o habrán cambiando, a algo por ejemplo que tenga que ver con los toros, tal y como se ha venido especulando en las últimas semanas. El capitán Sergio García no ha arrojado demasiada luz. «Es algo que ahora mismo estamos estudiando detenidamente y lo queremos hacer bien. Estamos evaluando diferentes posibilidades tanto para un cambio de nombre como de imagen, con el objetivo de identificarlo más con España, pero aún no lo tenemos decidido». Toca esperar.
Donde sí se ha mostrado mucho más contundente el jugador de Borriol ha sido con el asunto de las multas del DP World Tour a los jugadores miembros que están en LIV Golf, así como con los cambios que se están introduciendo en el formato de competición con el objetivo de recibir lo más pronto posible puntos del ranking mundial. Respecto a las multas, García confía en que «poco a poco vayan desapareciendo. Especialmente me duelen por los jugadores más jóvenes, como los que tenemos aquí –señaló en referencia a David Puig, Josele Ballester y Luis Masaveu, sus compañeros de equipo-. A mí no me hace ninguna gracia tener que pagar 1,5 millones de dólares en multas, pero más o menos, en un momento dado, me lo puedo permitir. Para ellos es una faena muy grande. Espero que las acaben quitando». Prefirió no mojarse, eso sí, en el caso concreto de Jon Rahm. Ni siquiera habló de su caso y el de Tyrrell Hatton.
En cuanto a los cambios en el formato, Sergio se mostró partidario de jugar a 72 hoyos. Está convencido, así como Puig, Ballester y Masaveu que acabará premiando más al que mejor juegue esa semana. Incluso, añadía Josele que podría ser un punto a favor para los más jóvenes, por aquello de la forma física. Obviamente, todos esperan que a corto o medio plazo estos cambios sirvan para obtener puntos de ranking mundial. Más a corto que medio plazo.
Sin embargo, hay una modificación que está sobre la mesa y que podría ver la luz en las próximas semanas que no termina de convencer a Sergio. Se trata de jugar la última jornada saliendo todos del tee del 1 al modo tradicional. En LIV se está valorando seriamente introducir está variante en la cuarta y última jornada, mientras que en las tres primeras se seguiría jugando a tiro. «Yo espero que no cambien la salida a tiro. Creo que es algo genuino de LIV Golf y que identifica al circuito. Además, ayuda a tener un ritmo de juego alto. Yo, desde luego, no lo cambiaría», ha asegurado.
Eso sí, habrá que ver qué sucede si finalmente se acaba ampliando más el field de LIV Golf, la idea principal ahora en el circuito. Si se alcanzara una cifra superior a 70 jugadores, las salidas a tiro serían mucho más complicadas y caóticas, por no decir imposibles. Entonces sí habría que acudir a las salidas clásicas desde el tee del 1.
En cuanto a la marcha de Brooks Koepka, Sergio ha comentado que no ha tenido la oportunidad de hablar con él, pero no se mete a fondo en su decisión. «Cada uno es libre de decidir lo que cree mejor para su carrera y su futuro. El tiempo dirá si ha acertado o se ha equivocado».



