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El de Barrika analiza el título por equipos logrado por la Legión XIII en LIV Golf

Rahm: «Si hubo algún asterisco por haber ganado sin ganar un torneo, con esto desaparece»

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Jon Rahm cerró de la mejor manera posible su segunda temporada en LIV Golf. Si en su primer año en la gira saudí el de Barrika se proclamó campeón individual, este año ha firmado un fantástico doblete, conquistando la Orden de Mérito y contribuyendo decisivamente a que su equipo, la Legión XIII, ganara ayer la final de Michigan en un emocionante playoff ante los Crushers capitaneados por Bryson DeChambeau. Una lluvia de millones para el español que apareció en el momento clave junto a su segundo espada, el inglés Tyrrell Hatton.

«Ser el cabeza de serie número uno nunca es fácil… los jóvenes del equipo nos llevaron en el match play y nos mantuvieron en la pelea hasta que Tyrrell y yo despertamos en el hoyo 17″, reconoció Jon en la rueda de prensa oficial del domingo. Gracias a la gran actuación de Tom McKibbin y Caleb Surratt, la Legión XIII llegó con opciones al final. Y los birdies tanto del español como de Tyrrell en los hoyos 17 y 18, además de su actuación en el playoff, decantaron la balanza en un final de lo más emocionante ante un de los equipos que siempre aspiran a todo.

«El playoff fue la guinda del pastel. No quería pensar en perder tres semanas seguidas en un desempate. Estuve muy positivo todo el día y Tyrrell metió ese putt en el primer hoyo… al final lo conseguimos», dijo Rahm. «Estoy extremadamente orgulloso de todos y verdaderamente feliz de que seamos nosotros los que estamos aquí arriba», añadió, antes de explicar cómo había sido esa ronda final: «Hoy cambié un poco la mentalidad. Sí, te preocupas por tu propia vuelta, pero realmente es un esfuerzo de equipo, no hay otra forma de decirlo».

El de Barrika nunca perdió la esperanza pese a que en los últimos hoyos parecía que los Crushers tenían muy encarrilada la victoria: «Decía para mí mismo: en tres hoyos, con cuatro jugadores, tienes 12 oportunidades de birdie. Sabía que todavía podían pasar muchas cosas… Nunca hay que dejar de pelear hasta el final”. Y la remontada final, unida al playoff, sirvió a Jon para sacarse una espinita, después de haber ganado el título individual sin victorias parciales en todo el año: «En cierto modo, si alguna vez hubo una duda o un asterisco por haber ganado toda la temporada sin ganar un torneo, con esto desaparece. Es una validación para todos nosotros como equipo».

«Siento un poco de orgullo extra porque este fue mi equipo desde que llegué a la liga. Elegí a los jugadores y no querría compartir este momento con nadie más», reconoció el golfista vasco antes de concluir su intervención, junto al resto de su equipo, ante los medios de comunicación. Y como colofón, destacó las virtudes del recorrido de Michigan que albergó la gran final por equipos: «Este campo es un gran escenario para el formato: vas a ver muchos birdies, errores, volatilidad… Es una receta perfecta para que siempre haya emoción».