Hay dos cosas que han quedado muy claras en la tercera jornada del LIV Golf Sudáfrica. La primera es que es muy difícil echar mano a Bryson DeChambeau (-21) cuando está inspirado. La segunda es que es tremendamente complicado dejar atrás a Jon Rahm (-18) y David Puig (-17) cuando salen a cazar. Tanto monta, monta tanto. Por eso, la cuarta y última jornada en Steyn City promete ser apasionante. Duelo en todo lo alto entre el bombardero y los españoles. Entre las dos grandes estrellas de LIV Golf y el español que aspira a serlo y cada vez está más cerca. Y por si faltara algún ingrediente, merodeando por ahí andan Branden Grace (-19) y Dean Burmester (-18). Por si le faltaba algo de color a la ruidosa (esta sí que sí) primera cita de LIV con Sudáfrica.
DeChambeau no baja el pistón. Hoy no ha estado ni cerca de firmar esa tarjeta de 58 golpes que asegura sentir próxima. Sin embargo, le basta y le sobra para seguir sumando birdies, evitando errores y manteniendo un liderato que siempre ha estado en peligro, pero que nunca ha cedido. Fundamentalmente porque, de nuevo, su inicio de ronda ha sido explosivo. Ha metido un gran putt de birdie en el 1 y ha vuelto a meter otra desde fuera en el 5 para eagle. Cualquiera diría que el torneo, la semana, está para él.
Ese parcial de tres menos en cinco hoyos lo ha vuelto a disparar en cabeza, pero no ha terminado de rematar la faena. Ha hecho un fantástico eagle en el 10 y un birdie más en el 18, pero le han faltado más birdies. Realmente, lo único que ha podido echar de menos es más acierto con el putt. De tee a green ha estado sobresaliente. Es como si hubiera querido tener emoción el domingo. Claro que eso no lo puedes hacer con Rahm y Puig pisándote los talones.
Jon ha vuelto a estar excelso. Su puesta en escena ha sido igualmente demoledora, con cinco birdies en los primeros seis hoyos, cuatro de ellos consecutivos. Todavía incluso se ha dado una oportunidad muy buena de eagle que no ha querido entrar por poco en el 5. Después, compensaba metiendo un putt larguísimo de birdie en el 6. Lo uno por lo otro.
Rahm ha seguido atacando con dos birdies en el 10 y 11 y uno más en el 14. Es ahí, justo ahí, cuando DeChambeau ha sentido realmente el aliento de Jon en su nuca. Sin embargo, el final no ha sido todo lo bueno que se necesita para dar caza a un jugador con tantos recursos como Bryson. El de Barrika ha hecho bogey (el primero de la semana) en el 15 fallando la salida al peor sitio. Y en el 18 no ha sido capaz de hacer un birdie que casi está cantado esta semana porque otra vez ha fallado la salida. De nuevo directa a la izquierda. Ha terminado algo dubitativo con el driver, justo cuando necesitaba soltar el zarpazo definitivo.

Puig le ha sostenido la mirada a DeChambeau con valentía y mucha calidad. Ha tirado de repertorio de juego corto en los primeros hoyos para mantener el duelo a birdies con su poderoso compañero de partido. Sus approachs y putt en los hoyos 1 y 5 han sido de libros. David iba a su ritmo, sacando un birdie por aquí y otro por allá y justo cuando más difícil se pone el campo (si es que esta bicoca alguna vez se pone realmente difícil) ha enlazado cuatro birdies espectaculares del 9 al 12. Aliento en la nuca de Bryson. Han sido un putt buenísimo en el 9, otro chip prodigioso marca de la casa en el 10 y dos buenos tiros y putts en los hoyos 11 y 12.
Sin embargo, como Jon, justo en ese momento definitivo ha perdido algo de pie. De la misma manera. Se le han escapado dos putts cortos, pero puñeteros, en los hoyos 14 y 16. Dos bogeys muy dolorosos que han impedido ese asalto final al liderato.
Así las cosas, Rahm y Puig se dejan trabajo para mañana, pero le mandan un serio aviso a DeChambeau. Pase lo que pase, los españolitos van a seguir ahí dando guerra. Más le vale a Bryson no bajar su ritmo de birdie si no quiere que lo destronen.
Ha sido un gran moving day de los españoles. A las vueltas de 64 y 66 de Rahm y Puig, hay que unir los 64 de Sergio García (-15), metido en el top 10, 65 de Josele Ballester (-14), puesto 12º y 64 de Luis Masaveu (-12), puesto 18º. De hecho, el equipo de los Fireballs se ha metido en la pelea por la victoria esta semana. Está a sólo dos golpes de los sudafricanos Oosthuizen, Burmester, que ha seguido con su particular espectáculo, Grace y Schwartzel.



