Tarjeta de 63 golpes, ocho bajo par, con nueve birdies y un bogey. El recital de Jon Rahm este sábado en Nashville, con la mejor vuelta del día, permitirá al campeón de Barrika salir en los últimos 18 hoyos del torneo con opciones de pelar por la que sería su primera victoria en LIV Golf. Una actuación extraordinaria que, aparentemente olvidada por completo la infección entre dos dedos de un pie que le impidió disputar el US Open de Pinehurst la semana pasada, el capitán de los Legion XIII analizó a fondo.
«Aparte de mi hoyo inicial del día, donde tuve un poco de mala suerte con mi lie en el bunker, los siguientes 17 fueron realmente buenos. Nueve bajo par, nunca estuve fuera de posición. Muy, muy feliz y cómodo con la forma en que lo manejé. No recuerdo si fallé alguna calle después de ese primer hoyo y me di muchas oportunidades. No lo hice nada mal. Tuve muchas oportunidades, hice un par de putts en el 9 y el 11 que fueron un bonus. Y me ocupé del resto. Necesitaba una vuelta así para acercarme al liderato. Obviamente, Tyrrell estuvo fantástico y todavía tengo que trabajar un poco mañana, pero definitivamente lo necesitaba… Sabía que podía hacerlo, y estuvo bien empezar rápido la ronda para hacer un resultado bajo», analizó Rahm.
Sobre su lesión, el de Barrika dijo: «No diría que completamente, pero jugué casi 18 hoyos sin dolor. Probablemente por eso le pegué mucho mejor. Ayer me molestó un poco, lo tenía en la mente, pero no hoy. Nunca me cuestioné el hecho de no poder golpear la bola y creo que eso es lo que ha marcado la diferencia».
Jon también se refirió a la música country que eligió para arrancar su ronda, uno de los detalles curiosos de LIV Golf, como los hoyos de la ‘fiesta’, donde el ruido de la música es ensordecedor mientras los golfistas tratan de concentrarse para pegar sus golpes: «Ha estado bien. Siempre es complicado cuando tienes un wedge para controlar la distancia y de fondo la canción que te gusta y el ambiente. Tienes que controlar la adrenalina, es algo que no gestionamos muy a menudo, y debes contar un par de yardas extra en ese tiro. Pero es divertido. Es un ambiente divertido. Es divertido estar cerca, y siempre es increíble oír los vítores y lo bien que se lo pasa todo el mundo. En esa zona, 14, 15, 16 y 17, se respira buen ambiente».
Respecto a si le ha sorprendido su manera de jugar respecto a sus expectativas a principios de semana, el español dijo: «Sí y no. Golpeé pelotas en mi simulador en casa el lunes antes de volar el martes, y tenía la velocidad. La única duda era caminar 18 hoyos. Ayer, hacia los últimos cuatro o cinco hoyos, empecé a notarlo un poco. Pero hoy he intentado hidratarme un poco más por la mañana y comer un poco más, creo que he hecho un buen trabajo para mitigarlo. Creo que cuanto más juegue, más cómodo me sentiré. Siempre confío en que puedo hacer resultados bajos. Pero no sabía cómo iba a salir».
Rahm también se refirió a cómo DeChambeau está gestionando la ‘resaca’ de su gran triunfo en el major de la USGA: «Sí, estoy impresionado, sobre todo teniendo en cuenta que fue e hizo todo el programa de noticias de Nueva York. Yo no hice eso. Jugar la semana después en Hilton Head fue bastante difícil y agotador. Pero vimos a Scottie ganar la semana después este año, y Bryson parece ser un tipo que naturalmente tiene mucha energía. Nunca pondría en duda su capacidad de rendimiento. Pero creo que se convierte más en una cuestión mental. ¿Puede concentrarse en seguir jugando bien al golf aunque haya logrado algo increíble? Creo que está lo suficientemente en forma físicamente como para aguantarlo, es sólo ser capaz de hacerlo mentalmente. De hecho lo mencionamos durante la ronda. Creo que una de las cosas de las que nunca se habla lo suficiente sobre jugadores como Tiger o Jack es el hecho de que hayan sido capaces de ganar varios majors en una temporada de forma consistente, y no creo que la mayoría de la gente entienda lo exigente que es mentalmente conseguirlo, las obligaciones mediáticas que tienes después y otras victorias entre todas esas cosas. Es impresionante ver lo que otros jugadores han sido capaces de hacer».


