– Harold Varner III (-5) y Patrick Reed (-5) son los primeros líderes del LIV Golf de Dallas que ha arrancado este viernes en el recorrido Maridoe Golf Club. Jornada complicada, con viento, en un campo preparado de manera exigente, con mucha penalidad, rough muy alto, agua por doquier. Lío. Mucho lío. Se pueden hacer pocas jugando muy bien. También se puede complicar mucho la existencia sin apenas darte cuenta.
– Jon Rahm (-4) no falla. Una semana más, a las primeras de cambio, se mete arriba. Sin pestañear. Sin hacer nada del otro jueves. Simplemente, jugando un golf sólido, fallado pocos golpes, yendo por el sitio y aprovechando ese putt que tantas alegrías le está dando este año. Como si todo eso que hace Jon fuera fácil. No, es muy difícil, pero él tiene la extraordinaria virtud de hacer que parezca fácil. Está a un golpe del liderato y es, sin duda, el gran candidato a la victoria en este momento.
– Sergio García (+3) sigue clasificado virtualmente para el Open Championship después de la primera jornada. Ahora mismo sería quinto de la general, pero el único que le superaría sería Patrick Reed (sólo le vale ganar al norteamericano para pasar a Sergio) y como está ya clasificado para Royal Portrush la plaza sería para el de Borriol. Bien, hasta aquí las buenas noticias. Realmente, estos primeros 18 hoyos han metido en un lío a Sergio, ya que ha abierto la puerta del Open a todo tipo de posibilidades, incluso de que nadie de LIV se clasifique por el ranking individual.
Sergio, Puig y otros nueve jugadores se disputan en Dallas una plaza en el Open
– Sergio no ha jugado bien. Sigue mostrando muchas dudas en el campo. No termina de sentirse cómodo desde el tee y cada ronda de golf se convierte en un sufrimiento para intentar sacar el mejor resultado posible. No se le puede discutir la garra, lo intenta, se deja cada átomo de sudor, pero no está, no lo ve, no le sale. Su mal inicio, puesto 33º, alimenta las esperanzas de los que vienen por detrás.
– Uno de los que se quiere meter por esa puerta abierta, el que más ha puesto de su parte en estos 18 hoyos, es curiosamente David Puig (-2), su compañero en los Fireballs. Necesita como mínimo quedar tercero en solitario (no le valen los empates) y está a dos golpes de esa posibilidad. Curiosamente, el que está a dos golpes es Rahm. Parece que todo queda en la Armada en lo que respecta a LIV y el Open. Puig lo tiene a tiro y quedan 36 hoyos. Veremos. Sea como fuere, magnífico regreso del joven de La Garriga después de su convalecencia tras el PGA Championship. Ovación cerrada. Su vuelta ha sido una montaña rusa, un escenario donde se mueve como pez en el agua, aunque este año había conseguido tener vueltas más ‘aburridas’.
– La otra gran amenaza de Rahm es Abraham Ancer (-3). El mexicano está a dos golpes de la cabeza y también tiene opciones de meterse en el Open. Eso sí, a él, otro miembro de los Fireballs, por cierto, sólo le vale ganar el torneo, un resultados mucho más exigente y difícil que el de Puig. Ancer ha llegado a colocarse con -5, empatado en cabeza, pero un golpe muy malo en su último par 3 le ha costado un doloroso doble bogey.
– Hay que recordar que las amenazas de Sergio principales para arrebatarle la plaza son Ancer y Puig, pero no hay que olvidar también que si es superado por dos jugadores que ya estén clasificados para el Open, esa plaza quedaría desierta. Ahí es donde brilla con luz propia el nombre de Reed. El siguiente sería Marc Leishman (+3), que está bastante retrasado.
– Josele Ballester (+4) no termina de encontrar esa buena vuelta que impulse su reciente paso al profesionalismo. De nuevo ha estado muy perjudicado por un mal inicio. Ha hecho cuatro bogeys en cinco hoyos y a partir de ahí ha tenido que remar. Tendrá que mirar lo que ocurre en sus inicios, ya que no es la primera vez.
– El recorrido Maridoe ha dado lugar a resultado altos u bastante inesperados. Son los casos de Koepka, que se ha retirado tras hacer +9, Ortiz (+7), Gooch (+7) o Niemann (+6).



