«El golf es un deporte básicamente injusto». La frase es de Cameron Smith y la ha dicho hasta en dos ocasiones durante su atención a los medios al término de la primera jornada del LIV Golf Andalucía. «Es lo que ahí, ya está, tenemos que aceptarlo», explicó tras firmar un doble bogey y un bogey consecutivos poco antes de escuchar la bocina de suspensión del juego en Valderrama. Se interrumpió por las fuertes rachas de viento que afectaban especialmente a los greenes del 11 y el 14, dos puntos por donde él había pasado minutos antes del bocinazo con las mismas rachas o más. Pues sí, injusto. Se mire como se mire. Los que han jugado sobre todo los primeros nueve hoyos de Valderrama, menos expuestos al viento y más protegidos por árboles, estaban mucho más contentos por la suspensión que los que sobre todo han jugado del 10 al 18… Ya ven, ni las salidas a tiro consiguen eliminar del todo esa injusticia inherente a un deporte que tiene la peculiaridad de jugarse al aire libre.
El juego se suspendió a las 17:08 de la tarde y ya no volvió. Se continuará la primera jornada a partir de las 8:00 y la segunda empezará a las 10:30. Quedan por jugar un puñado de hoyos por delante. El partido estelar con Jon Rahm, Sergio García y Patrick Reed es el que más trabajo se ha dejado. Deben acabar de patear en el green del 14 y jugar el 15, 16, 17 y 18. Ellos han salido beneficiados. Los hoyos 15 y 16 se estaban jugando durísimos y el 17 no era ningún regalo, más bien un dulce envenenado.
¿Por qué regresa el juego tan pronto y se adelanta casi tres horas el inicio de la segunda jornada? Pues no hay una explicación oficial. Lo que le han dicho a los jugadores es que se prevé más viento por la tarde que por la mañana. Sin embargo, la predicción dice lo contrario. Precisamente, a partir de la una de la tarde baja la intensidad. Dejémoslo, entonces, en que es una manera de curarse en salud por si la predicción no acierta, no vaya a ser que vuelvan a jugar más tarde, el viento sople, obligue a suspender y no se pueda completar el juego tampoco mañana sábado. Dejémolso ahí.
Ha sido una jornada muy dura en Valderrama. Como se esperaba. Sólo cinco jugadores marchaban bajo par en el momento de la suspensión: Talor Gooch, Lee Westwood, Cameron Smith, Joaco Niemann y Branden Grace. Todos con -1. De los cinco, únicamente Niemann presentaba una tarjeta sin bogeys. Uno de los héroes del día. El otro ha sido Cameron Smith. El australiano ha llegado a alcanzar el resultado de -4, algo que parecía irreal como estaba soplando el viento. Más o menos ha arreciado siempre con la misma fuerza, pero al ser poniente, aire que seca, los greenes se han ido poniendo más duros y rápidos y, por tanto, mucho más difíciles conforme avanzaba la jornada.
La clasificación está muy apretada. Hay 44 jugadores separados únicamente por cinco golpes. Jon Rahm (PAR) está perfectamente colocado tras sacar un rendimiento espectacular al putter. Ha metido algunos de par y de birdie realmente valiosos, esos de entre dos y cuatro metros que tantas veces se ven en una jornada de viento en Valderrama y que marcan la diferencia entre estar arriba en la pelea o descolgarse.
En cuanto al resto de españoles, Sergio García (+2), al que precisamente no le ha ayudado demasiado el putter, al menos no tanto como en el caso de Rahm, ha estado mucho mejor de tee a green de lo que dice el resultado. Dos tripateos le han hecho perder terreno. Las sensaciones, en cualquier caso, son mucho mejores. Si golpe en el 6, a metro y medio de la bandera, ha sido fabuloso. Además, Josele Ballester está +3, David Puig se encuentra con +4 y Luis Masaveu ha empezado con +5.
Entre los jugadores que han sufrido lo suyo en este primer día están Carlos Ortiz (+8), que hace tres semanas estaba peleando por ganar en las durísimas condiciones del US Open, Dean Burmester (+5) o Louis Oosthuizen (+5).



