
– Dallas, y más concretamente el Maridoe Golf Club, se ha ganado por derecho propio un hueco en la historia de LIV Golf. El torneo de Texas, que ha terminado este domingo, ha sido el más loco e impredecible en casi cuatro años de liga saudí. Han sido 18 hoyos al borde de un ataque de nervios. El escenario iba cambiando a una velocidad de vértigo. Finalmente, Patrick Reed ha conseguido su primera victoria en la gira de los millones, Sergio García regresa al Open Championship y Jon Rahm ha finalizado por primera vez fuera de los diez mejores.
– Han pasado muchas improbables este domingo en el Maridoe Golf Club, sin duda, con el permiso de Valderrama, el campo que más espectáculo ha ofrecido en LIV Golf.
Por ejemplo, era absolutamente impensable que el partido estelar fuera a empezar la última ronda con un birdie de Patrick Reed y dos dobles bogeys de Abraham Ancer y Paul Casey en el hoyo 1.
Del mismo modo, resultaba impredecible adivinar que Reed, después de tener cinco golpes de ventaja, iba a terminar con sus huesos en un múltiple desempate a cuatro para ganar el torneo.
Qué decir de la idea de que Casey, que arrancó con doble bogey, iba a ser uno de esos cuatro. O Louis Oosthuizen, que inició el día por el hoyo 3. O Jinichiro Kozuma, que a duras penas se había ganado unos siete minutos en total de cobertura televisiva en su carrera en LIV Golf.
Impensable también del todo punto era prever que un desempate a cuatro se iba a resolver en el primer hoyo, a las primeras de cambio. Reed embocó un putt de seis metros con una caída diabólica en el 18 para anotarse su primer triunfo en LIV. Hablando de cosas extrañas y escasamente vaticinables, raro era que Reed, Oosthuizen o Casey no hubieran ganado todavía en esta liga. De los tres hay dos que siguen en blanco.
– Todas estas cosas raras han pasado porque el escenario lo ha proporcionado. El Maridoe Golf Club ha sido un auténtico campo de minas. Lo mismo se veía un eagle que un cuádruple bogey. Reed ha ganado haciendo +3 en la última ronda. Varner III ha llegado a ir líder y ha terminado quinto. A Hatton se le ha vuelto a escapar un triunfo en los últimos hoyos, como en el US Open. Y David Puig ha rondado la plaza del Open durante todo el día a pesar de empezar la vuelta con un ‘8’ en el hoyo 1, después de pegar tres golpes en el rough sin apenas mover la bola y tomar la decisión de dropar con penalidad. Ha sido una locura. Mucho rough, mucha agua, mucho castigo. Pero si se jugaba bien, había premio. Un gran campo. Muy US Open.
– Sergio García se ha metido en el Open Championship. Regresa tras dos años consecutivos de ausencia. No ha hecho un buen torneo. Ha terminado fuera de los 24 mejores, los que suman puntos, pero no se puede decir que el premio de jugar en el Royal Portrush sea injusto. Es cierto que ahora mismo el de Borriol no está lejos de su mejor momento, pero no es menos cierto que este premio se concede a una trayectoria y por momentos esta temporada sí que fue el mejor jugador de LIV… o de los mejores.
También le ha ayudado, claro, que los cuatro jugadores que están por delante de él en el ranking de LIV después de Dallas ya estaban clasificados para el Open. Tampoco esto es muy habitual. Sea como fuere, siempre es una buena noticia recuperar para el Open a uno de los mejores golfistas de los últimos 25 años en este torneo. Queda cruzar los dedos y confiar en que recupere su mejor versión al abrigo de los duendes de Valderrama, donde juega dentro de dos semanas tras el BMW International Open del DP World Tour. No hay mejor escenario para el campeón del Masters 2017. De momento, hay dos españoles asegurados en Royal Portrush: Rahm y Sergio.
– Puig lo ha intentado por todos los medios y ha estado prácticamente todo el día a uno y dos golpes del objetivo. Tiene mérito empezando con ese cuádruple bogey. Ha hecho sólo seis pares en su vuelta, cuatro bogeys, un doble bogey, un cuádruple bogey, un eagle y cinco birdies. La mejor manera de definir la locura del LIV Golf de Dallas es la tarjeta de David. Ha terminado en el puesto 13º. Este martes volverá a intentar la clasificación para el Open en la previa que se disputa en Royal Cinque Ports.
– Parecía imposible y, desde luego impredecible, que Jon Rahm acabara algún día fuera del top 10 en LIV Golf. Tenía que ser aquí. En el Maridoe. El de Barrika ha pagado caro una semana muy irregular con el driver y un putter que no ha estado precisamente caliente este domingo. Aún así, se ha quedado a un solo golpe de los 10 primeros. Y a un puesto.
– Mala semana para Josele Ballester (+10). Ha terminado en el puesto 48º. De momento, la máquina no arranca. Han sido dos rondas de cuatro sobre par y una de dos. Demasiado errores.
– En el capítulo por equipos volvieron a ganar los Crushers de Bryson DeChambeau, aunque en esta ocasión estuvieron liderados por Casey y Howell III.


