
Talor Gooch (-8) ha conquistado este domingo la cuarta victoria de su carrera en LIV Golf, la primera desde 2023. Se ha impuesto en Andalucía con dos cualidades principales. La primera ha sido el magnífico liderato que construyó en los 36 primeros hoyos. La segunda, la titánica resistencia al fabuloso ataque perpetrado por Jon Rahm (-7) este domingo en el Real Club Valderrama.
Decía Rahm el sábado que aún había mucha tela que cortar. Que sí, que los seis golpes de diferencia con Gooch eran muchos, pero que 18 hoyos en Valderrama se pueden hacer molto longos. Y así fue. El de Barrika clavó la hoja de ruta. «El objetivo es reducir a la mitad la desventaja en los primeros nueve hoyos. Y después ya veremos qué pasa», dijo tras el segundo día.
Y así fue. Superado el noveno hoyo del día, Jon se había colocado ya a tres golpes de Gooch gracias a un buen parcial de dos bajo par. El líder venía en esos momentos algo atrancado. Había arrancado con bogey en el 1 y otro más en el 6 para abrir a todos la puerta. Rahm olió la sangre y fue entonces cuando se lanzó a tumba abierta a por todas.
Fue un ataque sólido y sostenido. Hoy el viento prácticamente no ha aparecido en Valderrama, pero Rahm se ha encargado de generar un huracán. Tres birdies seguidos en los hoyos 8, 9 y 10, los dos primeros con dos fantásticos putts marca de la casa, lo metieron de lleno en la pelea y apretaron el nudo en la garganta a Gooch. Ahora sí, efectivamente, cualquier cosa podía pasar.
Jon no dejó de pisar el acelerador. Sacó un gran birdie en el 14, con un tiro espectacular a bandera, y sumó otro más en el 17, sin concesiones, buscando el green de dos desde el rough de la izquierda. Él apretaba y ahora tenía que responder Gooch. Y lo cierto es que el golfista de Oklahoma de 33 años aguantó como un titán, dio una réplica sensacional. Sin asteriscos que valgan. Tras un bogey inesperado en el 14 por culpa de un tripateo que lo igualaba en cabeza con Jon, sacó lo mejor de su repertorio. Hizo un birdie enorme en el 15, el monstruoso par 3. Sólo Kaymer y Howell III le habían hecho birdie en todo el día antes de que llegara Gooch. El norteamericano metió un putt extraordinario de cinco metros.
Poco después, cuando el torneo ya se había convertido en un mano a mano entre Gooch y Rahm, ya que Tom McKibbin, el otro que había llegado a igualar en el liderato, se cayó de la pelea con dos bogeys en el 18 y 1, se sacó de la manga otro sensacional birdie en el 17, después de fallar la calle al rough de la izquierda. Fue con todo, tiró de dos a green, arriesgando, y firmó dos putts impresionantes desde la escapatoria de la derecha. Nervios de acero para un golfista que juega infinitamente mejor que habla.
Todo se iba a decidir en el 18. Parecía que Rahm se lo iba a poner un poco más fácil a Gooch tras fallar su salida muy a la izquierda. Se quedó muy tapado por los árboles y sólo pudo sacarla a la calle. Su tercer golpe, desde la hierba segada al ras y con un wedge, tampoco fue definitivo. Sin embargo, ahí apareció el Rahm de colmillo afilado, el que hacía mucho tiempo que no se veía los domingos. Metió el putt de algo menos de cinco metros y salvó el par para seguir con vida. Para seguir apretando a Gooch.
Pero no. Hoy Talor no se dejó intimidar. Jugó el 18 de libro, como si llevara toda la vida haciéndolo. Cazó el centro de la calle, green y dos putts sin sufrir para ganar con uno de ventaja sobre Jon y tres sobre Abraham Ancer (-5).
No hay mucho que reprochar a Jon. El de Barrika ha entregado la mejor tarjeta de su vida en Valderrama. Ha hecho 65 golpes, seis bajo par, sin bogeys. De hecho, ha superado su mejor resultado por dos, el 67 que hizo en la tercera jornada del Estrella Damm Andalucía Masters de 2019. Se puede quedar tranquilo. Simplemente, Gooch supo aguantar cuando la presión era más fuerte. Rahm tendrá que seguir esperando para lograr su primera victoria en 2025. Mientras llega, tampoco sería un mal momento la semana que viene en el Open, al menos le queda el consuelo de haber ganado la clasificación por equipos con Legion XIII por delante de Fireballs y Smash.


