
Rafa Cabrera Bello apura sus opciones para jugar el Masters de Augusta.
Los números son sencillos. Necesita recuperar catorce puestos en dos semanas para ganarse la invitación al primer major de la temporada.
Ocupa la posición 64º en el ránking mundial y debe meterse entre los cincuenta primeros. La diferencia exacta es de 0,31 décimas de punto respecto a Geoff Ogilvy, puesto 50º. Muy poco a priori, aunque a la hora de la verdad hacen falta muy buenas actuaciones para recortar esta distancia.
El primer asalto de los dos que tiene comienza este jueves en Malasia, concretamente en el Kuala Lumpur Country Club. A juzgar por los resultados de los dos años anteriores, se trata de una buena oportunidad para el canario, quizás la más favorable. Aquí fue cuarto en 2011 y tercero en 2012. Hay sintonía entre el campo malayo y Rafa. Y, sobre todo, hay muy buenas vibraciones entre los greenes de Sea Isle Supreme, una hierba poco común en el Circuito Europeo, y el golfista español.
Las estadísticas no dejan lugar a la duda. Rafa patea en Malasia mucho mejor que en la gran mayoría de la semanas del año. Al menos, su eficacia es muy superior. En 2012 fue el tercero mejor del torneo en putts por greenes en regulación y el 15º en media de putts. Por contra, en la temporada fue 37º en putts por greenes en regulación y 67º en media de putts en el Circuito Europeo. Pero además, esto no fue flor de un día. Se repitió en 2011.
Hace dos años, Rafa fue el 14º mejor en putts por greenes en regulación en Malasia y el 21º en media de putts. Mientras, durante la temporada fue 93º y 157º, respectivamente.
El juego largo del jugador de Maspalomas es más que fiable durante todo el año. Así, normalmente, sus mejores semanas tienen que ver con un rendimiento más eficiente en los greenes. Los de Kuala Lumpur son propicios. Algo tienen que entran por el ojo de Rafa. Son el mejor pasaporte posible para conseguir el sueño de patear en los greenes de Augusta por primera vez en su carrera. El desafío está encima de la mesa y arranca este jueves.


