
El circuito americano femenino llega por fin a su hábitat natural, los Estados Unidos de América, a pesar de su progresiva y deseada globalización.
Lo hace con la disputa a partir de hoy del RR Donnelley LPGA Founders Cup en el Wildfire Golf Club (Phoenix, Arizona).
Allí, en tierras de desierto, hay dos jugadoras que sin duda van a encontrarse como en su casa. Son Azahara Muñoz y Carlota Ciganda, que cursaron sus estudios universitarios en Arizona State. Dos ‘Sun Devils’ por siempre jamás que además dejaron profunda huella en dicho centro debido a su esplendoroso currículo amateur y por ende brillante rendimiento en las filas del equipo. Como huella está dejando también nada más llegar otra española, Noemí Jiménez, que en su primer año en Arizona acaba de ganar dos torneos consecutivos, una gesta que no consiguieron sus dos predecesoras. Noemí, otra malagueña como Azahara y también de Guadalmina.
También está Beatriz Recari, una de las sensaciones del circuito en este inicio de ejercicio, además de Belén Mozo, la cuarta española en la parrilla. Recari juega precisamente junto a Azahara los dos primeros días, con Karrie Webb como estelar cierre del trío.
Ni que decir tiene que junto a ellas están las mejores jugadoras del mundo, casi sin excepción. Con el Kraft Nabisco a la vuelta de la esquina (se juega del 4 al 7 de abril), el primer ‘major’ de la temporada, se tratará seguro de un excelente banco de pruebas para ir calibrando cómo van llegando todas a la cita.


