El LPGA Tour afronta esta semana el Annika Driven by Gainbridge at Pelican, última parada del calendario regular antes de la gran final de la temporada, el CME Group Tour Championship, y con mucho en juego más allá de la expectación mediática en torno al debut de Kai Trump. Dos españolas viven su propia cuenta atrás: Azahara Muñoz y Julia López Ramírez se juegan muchas cosas esta semana. La primera, los derechos de juego y la de Benahavis, coronar su primer año en la élite.
Azahara llega a Belleair (Florida) en una posición delicada. La malagueña ocupa el puesto 105 en la Race to CME Globe, con 179.500 puntos, a apenas 29,298 del corte que marca ahora mismo Alexa Pano en el puesto 100 con 208.798. Es la frontera que separa a las jugadoras con tarjeta asegurada para 2026 de las que deberán volver a la escuela. La buena noticia: Aza ya ha estado aquí antes… y sabe salir. En 2023 firmó un segundo puesto espectacular en este mismo torneo cuando más lo necesitaba. Aquella actuación la mantuvo dentro del LPGA. Este año no necesita una hazaña de ese calibre: el 27º es el mínimo para sacar la calculadora, pero la realidad es que probablemente sea insuficiente, sí parece que un top veinte le garantizaría virtualmente la tarjeta sin hacer cuentas y depender de terceros. El puesto 80 que marca una categoría incluso mejor se encuentra a poco más de 160 puntos. Un top cuatro. Mejor ir pasito a pasito.
La otra gran historia española en Florida tiene nombre de rookie. Julia López Ramírez, en su primera temporada completa en el LPGA, todavía sueña con colarse en el selecto grupo de 60 jugadoras que disputarán la final del CME Group Tour Championship. Sería la auténtica guinda al pastel. Ahora mismo la de Benahavis es la 68ª del ranking, con 417.450 puntos, y necesita un último empujón. El corte provisional lo marca Cassie Porter (479.812), lo que deja a Julia a 62.362 puntos de la frontera. Traducido: un top 12 le da opciones, aunque lo más probable es que necesite acabar entre las diez primeras para mantener vivo el sueño. Entre los nombres de jugadoras destacadas que pelean por salvar los derechos de juego se encuentran Hinako Shibuno, Sung HyunPark, la capitana del equipo europeo de la Solheim, Anna Nordqvist y Georgia Hall.
Mientras, Carlota Ciganda disfruta de la tranquilidad del puesto 25 y la clasificación ya asegurada para la final, sus dos compatriotas afrontan un reto distinto pero igual de exigente. La navarra todavía aspira a finalizar su mejor año en el circuito, fue en 2018 cuando terminó el año en undécima posición. Tiene dos torneos para lograrlo.



