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Cara y cruz en la Escuela Americana

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Elisa Serramiá se clasifica para la final; Carlota Ciganda se queda fuera de forma muy dolorosa

Elisa Serramiá no está dispuesta a parar hasta conseguir su gran sueño de obtener la tarjeta del Circuito Americano (LPGA Tour). La jugadora de Barcelona de 27 años está un poquito más cerca…

Ayer consiguió clasificarse para la gran final de la Escuela tras una ronda final de 74 golpes. La española ha finalizado con un resultado total de +3, con dos golpes de margen sobre el corte final con las 70 mejores.

Serramiá, con un brillante palmarés como amateur, que incluye una victoria y un segundo puesto en el British Amateur, lleva jugando los tres últimos años en Estados Unidos. Se está fajando en el LPGA Futures Tour, el circuito satélite del LPGA Tour, con el único objetivo de hacerse un hueco para competir con las mejores del mundo.

En 2009, su temporada de debut al otro lado del Atlántico, consiguió su única victoria en el Futures. En 2011 ha disputado 15 torneos y su mejor clasificación ha sido un cuarto puesto en el Tate & Lyle Players Championship, disputado el pasado mes de junio. No obstante, la preparación de la golfista catalana, dirigida por la Escuela de Gary Gilchrist, donde trabaja el española Txema Sánchez, ha estado encaminada durante todo el año hacia esta Escuela. Llegaba en buena forma, tras acabar 12ª en la final del Futures celebrada a principios de diciembre, y lo ha demostrado con una sólida actuación en estas semifinales disputadas en el complejo de Florida, Plantation Golf & Country Club.

El revés de la moneda ha sido para Carlota Ciganda. La jugadora navarra no ha tenido una buena semana. Llegó a la última jornada con la necesidad de hacer una gran vuelta para meterse entre las 70 primeras. Tenía que remontar cuatro golpes. La empresa era difícil, pero salió a por todas. Sacó todo su amor propio y esa calidad que tiene por arrobas y firmó la mejor vuelta de la semana. Hizo 71 golpes para un total de +6, pero se quedó fuera de la final sólo por un impacto, en la posición 73ª.

La forma de quedarse fuera resultó quizá lo más doloroso de la semana. Carlota llegó al hoyo 18, un par 5, con un resultado de dos bajo par en el día y un total de +5. La navarra llevaba sus propias cuentas en la cabeza y estaba convencida de que necesitaba terminar en +4 para clasificarse. Así las cosas, fue a por todas. Buscó el green de dos. Agresiva y valiente. Pero su bola terminó en el agua y acabó con bogey. Finalmente le habría valido el par para jugar en diciembre por una plaza en el LPGA Tour. Por otro lado, la seña de identidad de su juego es la determinación y el arrojo. Es bueno ver que nunca renuncia a ella.

Carlota, como es lógico, estaba ayer visiblemente afectada. Es un pequeño varapalo en la temporada, ya que su objetivo era conseguir las dos tarjetas (Europa y Estados Unidos). “Ha sido muy duro. En el hoyo 18 me la he jugado porque pensaba que tenía que hacer +4 y me he ido al agua. Estoy bastante dolida. Una pena”, comentaba a Ten-Golf nada más terminar su vuelta. La navarra se centrará ahora en la Escuela europea.

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