Lauren Coughlin ha conseguido este domingo su primera victoria en el LPGA Tour. Ha ganado el CPKC Women’s Open en el recorrido Earl Grey Golf Club, Canadá. Tiene 31 años y su camino no ha sido precisamente fácil ni rápido. Más bien al contrario, se ha encontrado con todo tipo de piedras que ha tenido que ir sorteando. Ha alcanzado la gloria escalón a escalón, cucharada a cucharada. Así sabe mejor.
Su carrera empezó a caballo entre el Epson Tour y el LPGA. Su primer año profesional fue 2017. Jugó en la segunda división, un total de 13 torneos y acabó en el puesto 92º del ranking, justo por encima de la española Marta Sanz. Aquella temporada, entre las cuatro primeras del Epson finalizaron golfistas como Hannah Green, Celine Boutier o Nanna Madsen. Casi nada. Tras ese primer año tuvo dudas de seguir con el golf o dejarlo. No tenía claro si su nivel era suficiente para llegar al máximo nivel. Se lo planteó, pero decidió seguir intentándolo.
A partir de ahí, ha ido mejorando poco a poco cada año. En 2018 jugó el LPGA a través de la Escuela. No le fue nada bien. Sólo pasó cuatro cortes, pero al menos probó la experiencia de la primera división y le dio fuerzas para seguir. En 2019 tuvo al fin una temporada sólida. Se centró en el Epson y firmó siete top 15. Además, mejoró su categoría a través de la Escuela y en 2020 se centró de nuevo en el LPGA. Jugó bien los dos primeros torneos y eso permitió que su tarjeta condicional fuera definitiva. Un alivio. Se acabó el Epson y se terminaron las previas de los lunes.
En 2021 sufrió, pero mantuvo la tarjeta del LPGA con un buen torneo final en Florida. Acabó en el puesto 16º y terminó la 97ª en la Race to CME Globe. Mantienen las 100 primeras. Por los pelos. En 2022 acabó la 78ª y el año pasado fue 66ª. Paso a paso. Escalón a escalón. Cucharada a cucharada.
El año 2024 ha sido el de su consagración y gran parte de culpa la tiene el Chevron Championship, primer Grande del año. Coughlin acabó tercera y salió de Houston convencida: «puedo hacerlo». Y tanto. Su temporada estaba siendo muy sólida, hasta el punto de estar metida sexta en la clasificación para la Solheim Cup. Ahora, llega otro paso más. La primera victoria en el LPGA y un zarpazo importante para estar en la Solheim. Faltan sólo tres torneos para cerrar el proceso de clasificación. No se puede decir que lo tenga hecho, pero desde luego se ha colocado a las puertas. Parece difícil que no vaya a estar en Virginia en septiembre, el lugar precisamente donde ella estudió.
Coughlin (-13) ganó con una ronda final de 71 golpes, aprovechando el descalabro de la líder después de la tercera jornada, la coreana Haeran Ryu (-10), 75 golpes. Un birdie en el 17 fue definitivo para salir al 18 con dos golpes de ventaja. Con un par final se metió en el bolsillo el primer triunfo y le dio un giro completo a su vida. Ahora sí, Lauren se ha colocado en otra dimensión.



