Ha tardado 79 torneos y casi cuatro años completos en el LPGA Tour para levantar su primer trofeo…
Pero al fin ayer Mika Miyazato logró romper la lata.
Ha sido mucho más tarde de lo que cualquiera pudiera esperar, pero más vale tarde que nunca, pensará la magnífica jugadora japonesa, cansada de vivir bajo la pesada carga de compartir apellido con Ai Miyazato, múltiple ganadora del LPGA Tour y Número 1 del mundo durante varias semanas tras el reinado de Lorena Ochoa.
Las comparaciones estaban a la orden del día, hasta el punto de que Mika era conocida como la otra Miyazato, la Miyazato ‘pobre’. En innumerables ocasiones ha tenido que responder a la misma pregunta: “¿sois hermanas?”. No, no son hermanas, y no tienen nada que ver la una con la otra salvo el nombre de su dinastía y su procedencia nipona.
Mika nació en Okinawa hace 22 años y llevaba muchísimo tiempo rondando la victoria. Es una extraordinaria jugadora a la que se le resistía la primera conquista. Sin ir más lejos, esta temporada sumaba seis top ten en catorce torneos, cinco de ellos en las últimas siete citas. Difícilmente se puede rondar más y mejor una presa. Es la sexta ganadora primeriza esta temporada en Estados Unidos.
Miyazato se impuso en el Safeway Classic, en el recorrido Ghost Creek de Pumpkin Ridge, en Oregón, con un resultado global de -13, después de firmar 70 golpes el último día. Ganó con dos impactos de ventaja sobre Brittany Lincicome e Inbee Park, desatada tras su triunfo en el Evian Masters. El torneo estuvo siempre bajo el control de la japonesa, que llegó al hoyo 18 consciente de que un par era suficiente para lograr el triunfo. Allí, en el green del 18, esperaba precisamente la sonriente Ai para celebrarlo con ella.
En cuanto a las españolas, la mejor noticia es el torneo de Belén Mozo (-2). La gaditana ha firmado su mejor actuación de la temporada en el LPGA Tour. Ha terminado en la 26ª posición, un primer paso para intentar mantener la tarjeta en la recta final de la temporada. Ayer hizo 74 golpes, con dos birdies, un doble bogey y un bogey. Es una muestra de que las cosas van por buen camino en las últimas semanas.
Azahara Muñoz y Beatriz Recari (par) se despidieron con vueltas de 73 y 70 golpes, respectivamente. Azahara terminó con un doloroso doble bogey en el hoyo 18 que minimizó su magnífica remontada en los segundos nueve, donde llevaba un eagle y dos birdies hasta el 17. Aún así, la malagueña ha conseguido quitarse esta semana algunas malas sensaciones que arrastraba en los últimos días.
Recari, por su parte, sólo ha tenido nueve hoyos malos de 54 (los segundos del sábado). La navarra sigue muy sólida, cercando el triunfo y lo seguirá intentando. La próxima cita es esta misma semana en Canadá.


