Inicio Grandes Circuitos De Ávila a Vereeniging: una historia de golf diferente
Luis Carlos González cuenta a Ten Golf su peripecia en la escuela del Sunshine Tour de Sudáfrica

De Ávila a Vereeniging: una historia de golf diferente

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Este es el cartel que se diseñó el propio Luis Carlos González con motivo de su participación en la escuela de Sudáfrica.

Una carrera completa de Biología y su pertinente máster tienen asegurado el plan B. Sin embargo, Luis Carlos González, natural de Ávila y afincado en Salamanca, sueña aún con hacer realidad el plan A de su vida: el golf. Por eso, no pestañeó cuando tuvo que hacer el petate y viajar a Vereeniging a disputar la primera fase de la escuela del Sunshine Tour. Su historia es diferente.

Lo primero que tuvo que hacer es buscarlo en el mapa. Se encuentra aproximadamente a una hora al sur de Johannesburgo, en la provincia de Gauteng. Es una ciudad de unos 350.000 habitantes, conocida por el carbón. Pequeña, pero con casi siete veces más población que Ávila. Allí está el Maccauvlei Golf Club, el campo de golf donde se ha jugado esta primera fase del 1 al 5 de abril.

Luis Carlos se pasó a pro en 2022 después de una carrera como amateur en la que cosechó algunos buenos resultados, especialmente en los campeonatos de Castilla y León, zarpazos por aquí y por allá en la Copa Puerta Hierro e incluso un top 10 en Colombia. Se ve que lo de viajar nunca supuso un obstáculo para este abulense nacido un 25 de noviembre de 1998. No busquen ninguna conexión extraña con Sudáfrica, no hay ningún primo lejano que se esté ganando la vida por allí. Lo único que le une a aquel país es el deseo de hacerse un hueco en los principales circuitos profesionales de golf.

«Lo intenté en la escuela del DP World Tour y en Asia. No salieron ninguna de las dos. Precisamente en Asia estuve estudiando otras posibilidades y la verdad es que el Sunshine Tour está muy bien. Tiene bolsas de premios mucho más potentes que el Alps, un calendario muy completo, ofrece tres tarjetas del DP World Tour, así como exenciones para la Escuela europea. Lo veía como una oportunidad. Lo hablé con un amigo colombiano, nos apuntamos y aquí nos vinimos», explica a Ten Golf desde Sudáfrica.

Luis Carlos le dio una vuelta a su manera de enfocar el golf en 2024. Fue el primero que realmente vivió como un profesional. Fueron 24 horas dedicadas al golf. Mañana, tarde y casi noche. Su crecimiento fue muy grande. Hizo buenos torneos en el circuito de la PGA de España y se clasificó para jugar la gran final entre los 40 primeros. Este salto de calidad fue el empujón definitivo para darse la oportunidad de al menos de intentarlo. Económicamente no es fácil, pero se busca la vida como puede, con la ayuda de algunos patrocinios y prestando sus propios servicios como profesional. Es la clásica historia del sueño americano, pero entre Ávila y Salamanca.

La suerte le ha sido esquiva en la primera fase de la escuela del Sunshine Tour. Se ha quedado fuera de la final por sólo dos golpes. Lo cierto es que ha sido una locura de semana. Ha llovido muchísimo, el torneo se ha reducido a tres rondas y hubo un momento en el que podía pasar de todo.

La situación era la siguiente: el viernes se suspende la tercera ronda con algunos golfistas con su vuelta ya terminada, entre ellos nuestro protagonista, y otros con varios hoyos por delante. El sábado era el último día que se iba a utilizar para intentar completar las tres rondas. Si no se podía jugar, se reduciría a dos vueltas. El futuro de González en la Escuela dependía de esa decisión. Si se reducía a dos rondas, se metía en la Final, si se completaba la tercera, se quedaba fuera. Se pueden imaginar la tensión a más de once mil kilómetros de su casa.

El sábado a las ocho se reanudó la tercera ronda y seis minutos más tarde se suspendía debido a una tromba de agua brutal. Esperaron más de tres horas. La situación empezaba a ser límite. Sin embargo, no hubo suerte. El juego se reanudó a las once y se pudo completar la tercera vuelta. Luis Carlos se quedó fuera por dos golpes. «Me acordaré de los dos tripateos en los hoyos 16 y 17 del tercer día. Eso es lo que me ha dejado fuera», explica con rabia. Se despide de la escuela sudafricana por tres vueltas de 74, 69 y 75 golpes.

Pese al revés del resultado, la experiencia ha sido enriquecedora y Luis Carlos tiene claro que lo va a seguir intentando. También va a depender de los apoyos económicos que reciba. Por lo pronto va a jugar los torneos de la PGA de España y los del Alps en España. Se trata de encontrar el hueco en el golf profesional para llegar hasta el Circuito Europeo. Se trata de buscarse la vida persiguiendo un deseo. Una historia diferente.

2 COMENTARIOS

  1. Grande Luiscar.
    Y grande Alejandro por dar visibilidad a nuestros pros, que se buscan la vida para cumplir su sueño.

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