Concluida la segunda jornada del Dunhill Links Championship que se juega a caballo entre tres emblemáticos campos escoceses (St. Andrews, Carnoustie y Kingsbarns), lidera la clasificación el austríaco Marcus Brier (–8), que le sacó una sabrosa tarjeta de 70 golpes al complicado St. Andrews tras sus 66 de ayer en Kingsbarns. Brier se las apañó para encontrar en la húmeda Escocia el buen juego que mostró en China, cuando se adjudicó el Volvo China Open del 2007.
El danés Soren Hansen (–7) compartía ayer liderato con Ross Fisher (el inglés tropezó hoy en St. Andrews con una tarjeta de 76 golpes) y entra en el fin de semana segundo empatado con Robert Karlsson, Rory McIlroy y Martin Kaymer, que para mi entender debió estar en Valhalla.
Por lo que respecta a la Armada española, el viernes tocó galerna en el Mar del Norte. Todos los españoles firmaron tarjeta sobre par, y sólo Ignacio Garrido (+2) pudo hacer tablas con el Kingsbarns.
Gonzalo Fernández Castaño (–3) sigue siendo el español mejor clasificado, si bien perdió un golpe con su tarjeta de 73 en St. Andrews. Carl Suneson y Álvaro Quirós, ambos con –2, también perdieron terreno en la clasificación con sendas tarjetas de 73 y 74 golpes en Carnoustie y Kingsbarns respectivamente.
José Manual Lara (–1) hizo 75 en St. Andrews; y Alejandro Cañizares (–1) no pasó del 73 en Kingsbarns. Ya digo, un día insulso. Ni siquiera Miguel Ángel Jiménez (+7) anda fino, y al 75 de ayer sumó hoy un 76 en St. Andrews.
No quisiera yo abundar en las penas de los españoles en tierras escocesas, pero entre el 80 de Pablo Larrazábal (+4) en Carnoustie; el 78 de Carlos Rodiles (+5) en St. Andrews; el 78 de Alvaro Velasco (+5) en Carnoustie y el 81 de Pablo Martín también en Carnoustie, la Armada se nos ha quedado en flotilla.


