Rory McIlroy tiene entradas para asistir al combate del Siglo entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao que tendrá lugar en el hotel MGM Grand de Las Vegas el próximo sábado. El norirlandés, entre bromas y veras, ya ha dejado claro que no hará pública la cantidad de dólares que ha tenido que pagar para asistir al evento. Pensemos que se han llegado a pagar 140.000 dólares por una entrada en la reventa… Aunque es mucho más probable que el número uno del mundo no haya tenido que acudir a este recurso: sólo se pusieron a la venta mil entradas de un total de 16.800, y el resto fueron a parar al casino del MGM y a las televisiones, para sus compromisos, aunque igualmente le habrá costado poco menos que un ojo de la cara, pues la recaudación del combate sólo en concepto de aforo supera los 74 millones de dólares…
La cuestión peliaguda esta semana es: ¿cómo hará Rory para estar en Las Vegas a la hora de inicio de la pelea, si hubiese conseguido clasificarse para los cuartos de final del Cadillac Match Play, que se disputan el sábado por la tarde, horas antes del combate?
Un supuesto que hacen los compañeros de golf channel: el último partido del sábado por la tarde es a las 15,35 horas, donde se supone que podría estar el número 1 del mundo; si fuese así y Rory sólo tardara tres horas y media en terminar, le quedarían dos horas de margen para llegar al inicio de la pelea. En este punto tendría mucho que decir la capacidad logística del entorno del jugador (desplazamiento rápido al aeropuerto, recogida en Las Vegas…) y las prestaciones del avión privado para recorrer en tiempo y hora los poco menos de setecientos kilómetros (unos 680, según marca Google Earth) que separan San Francisco de Las Vegas. Rory, además, debería regresar inmediatamente a California en caso de haberse metido en las semifinales…
El jugador trataba de restarle importancia al asunto con una broma: «estarían bien unos cuantos birdies para ganar por 7 y 6», señalaba.



