– Lydia Ko embocó un putt de tres metros en el hoyo 18 y soltó una amplísima sonrisa de oreja a oreja. De manual. El manual de la Número 1 del mundo. El manual de una jugadora empeñada en hacer saltar por los aires todos los récords posibles. Saldrá este domingo como líder en solitario del US Open Championship. Es la primera vez en toda su carrera que se sitúa con opciones reales de ganar este torneo en el que debutó en 2012 y que entonces le causó una extraña sensación: «era muy raro, me temblaban las manos y era incapaz de patear por la línea. No entendía muy bien lo que estaba pasando». Fue la primera y última vez que se le vio nerviosa.
– Ko ha terminado entre las tres primeras en los últimos cuatro majors que ha jugado. Ha ganado dos (Evian Championship y ANA Inspiration) y ha disputado el playoff de otro cayendo ante Brooke Henderson (KPMG LPGA Championship). Es simplemente impresionante. Este domingo en CordeValle, California, buscará su tercera victoria en grandes, su decimocuarto título en el LPGA. Recordamos, insistimos, que sólo tiene 19 años. Si gana hoy se convertirá en la campeona más joven del US Open en toda su historia, por delante de Inbee Park (2008), la gran ausente este domingo.
– No será una tarea sencilla rematar el triunfo. La clasificación está muy apretada. Ayer se vivieron las condiciones más difíciles de la semana. Se levantó un viento incómodo, intenso, cambiante y los greenes se fueron poniendo cada vez más firmes y rápidos. Sólo cuatro jugadoras lograron bajar de 70 golpes. Hay nada menos que catorce jugadoras separadas por cinco golpes. A uno de Ko están Sung Hyun Park, líder el viernes y debutante en el US Open, y Eun Hee Ji, ganadora en 2009. A dos se encuentran Brittany Lang y la incombustible Amy Yang, dos veces segunda en el US Open y con cuatro top 5 en los últimos seis años. Algo así como la Mickelson en versión femenina. Stacy Lewis y Cristie Kerr, a cinco de Ko también se han dejado una remota opciones de victoria.
– En cualquier caso, la presión nunca ha sido un problema para la Número 1. «Todas tenemos nervios, pero nadie los gestiona como ella. Es una maestra», asegura Lang. Quizá la clave sea, aparten de un hierros cortos de fábula y un putt demoledor, que entiende el golf como un juego y siempre está riendo, siempre disfrutando. Ayer le preguntaron qué iba a hacer la noche antes de salir por primera vez en su carrera como líder de un US Open. «Lo normal, estaré de fiesta toda la noche y me acostaré lo más tarde posible», aseguró entre risas. Después confesó que la última fiesta que se pegó fue en las pasadas Navidades, cuando acudió con unas amigas al concierto de Psy (autor del gangnam style) y se acostó a las cinco de la mañana.
– Beatriz Recari (+9), única española que logró pasar el corte, tuvo que lidiar con el peor turno de juego, cuando más viento sopló, y acabó con 77 golpes, puesto 68º. Consulta aquí los resultados.



