
Miguel Ángel Jiménez (-4) es el mejor español en el WGC Cadillac de Doral después de la segunda jornada…
Es el estandarte de una Armada que, de momento, sufre más que disfruta. Es curioso. Quizás el malagueño era el que menos contaba en las apuestas. Un campo para pegadores, que nunca se le dio bien… Pero ahí está. Cuando menos se le espera, aparece. Un clásico. Y eso que ni siquiera el malagueño pudo salir ayer con una sonrisa del campo.
Jugó bien, controló la vuelta, se codeó durante 17 hoyos con el top ten, pero el 18 lo terminó cazando con un doloroso doble bogey que lo relegó a un puesto entre los 20 primeros. Un mazazo demasiado severo en el último suspiro. Se marchó al rough de la derecha, tuvo que jugar corto y su approach no fue bueno. Chipeó y dos putts. Falló el de bogey desde poco más de un metro, pero con una caída muy pronunciada de izquierda a derecha. Una lástima.
Hasta ese momento, Jiménez jugó muy sólido. De tee a green le están saliendo las cosas. Falla pocos golpes y se va dejando oportunidades. El putt también le acompaña. Es cierto que alguno se le escapó, pero también embocó cuatro muy importantes para par y para birdie entre dos y cuatro metros.
Jiménez ha decidido plantarle batalla a Doral este año con todas sus fuerzas. De momento, está consiguiendo sacarse la espina, aunque seguro que a estas horas estará rabiando por no estar aún más arriba, más metido de lleno en la pelea. Firmó 71 golpes. Es su segunda vuelta bajo par consecutiva. Sólo lo había hecho una vez desde 2008. Precisamente, hace cuatro años cuando enlazó dos tarjetas de 71 en el tercer y cuarto día. También aquel año hizo su mejor ronda en Doral (65 golpes). Una buena vuelta, aunque escasa en las condiciones de ayer.
El de Churriana está lejos de la cabeza. Bubba Watson se encuentra a ocho golpes, pero quedan 36 hoyos y no se puede dar nada por sentado en Doral. Hay margen de maniobra. El recorrido de Miami, sin el fuerte viento del jueves se deja hacer. Hoy mismo se han visto vueltas muy bajas. Jiménez necesita dos rondas muy buenas para optar al triunfo. Parece muy difícil, pero ya saben que cuando menos te lo esperas, aparece el malagueño.


