
Gonzalo Fernández Castaño pasó un nuevo rubicón en su carrera. Primer fin de semana de su vida con opciones en un major y con Tiger Woods a su lado. El balance es algo más que aprobado…
El jugador madrileño firmó 73 golpes para un total de -1, igual que Sergio García. Está ubicado en el puesto decimocuarto, a un solo golpe del top ten. No es el resultado que hubiera deseado Gonzalo y, ni siquiera se acerca a lo que notó por sus sensaciones y juego, sin embargo no piensa poner peros. Está asimilando cada experiencia en Augusta, bebiendo cada momento, disfrutando y tratando de hacerse amigo de un fiero rival.
Gonzalo pudo poner mil excusas en su balance final de la tercera ronda. Esta legitimado para acordarse de Tiger y toda su ‘barra brava’. Es realmente infernal jugar junto al Número Uno del mundo. Necesitas multiplicar por mil tu paciencia y tu capacidad de concentración. «Creo que ya me quité la espinita de jugar con Tiger en Bay Hill, donde había casi más público que aquí, y que me ha servido para esta ocasión. Ya pasé por eso. En realidad es bonito jugar un sábado de Masters junto a Tiger, es una experiencia que no muchos pueden decir que han tenido y ha merecido la pena. Creo que he sabido aguantar el tipo. Todo esto es un proceso de aprendizaje que sirve para el futuro», explicó.
El madrileño define de una manera muy gráfica qué supone jugar junto a Tiger. «Es un placer porque es como si estuvieras viendo un videojuego, pero tú formas parte de él y lo puedes tocar. es muy bonito, aunque hoy me hayan salido demasiado bien las cosas», apunta.
Fernández Castaño echó de menos algo de inspiración en los greenes para haber puesto un resultado bajo par en su tarjeta y haberse dado una buena oportunidad este domingo. «He jugado bien, pero no he pateado bien. Creo que estoy lejos para la pelea por la victoria. Yo intentaré hacer las menos posibles, pero con este campo y estos greenes no puedes ser muy agresivo. Hay que respetar a Augusta. Ojalá pudiera estar lo más arriba posible, pero creo que un top 5 o un top 10 es un buen objetivo».


